(ARGENTINA) Boca ya tiene rival para los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026. Después de golear 4-0 a Recoleta en Paraguay y cerrar la serie con un contundente 7-1 global, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena se medirá con São Paulo en la próxima instancia del certamen continental.
El conjunto brasileño consiguió su clasificación tras derrotar 3-1 a Bolívar en el estadio Morumbí y ahora será el próximo desafío del Xeneize. La serie todavía no tiene fechas confirmadas, aunque los partidos se disputarán durante las semanas del 10 y el 17 de septiembre. Boca tendrá la ventaja de definir la eliminatoria como visitante.
Boca vuelve a un estadio especial y ya mira las semifinales
El cruce tendrá un condimento especial para el conjunto de la Ribera, que volverá al Morumbí, escenario donde consiguió dos de sus títulos de Copa Libertadores, en las ediciones de 2000 y 2003. El equipo de Arruabarrena buscará además regresar a las semifinales de la Copa Sudamericana después de 12 años.
El último enfrentamiento oficial entre Boca y São Paulo se produjo justamente en la Copa Sudamericana 2007. En aquella oportunidad, el conjunto brasileño eliminó al Xeneize en los octavos de final gracias a la regla del gol de visitante, después de definir la serie en territorio brasileño.
Boca llega al cruce con una importante inyección de confianza después de la goleada ante Recoleta. Arruabarrena consiguió avanzar de ronda con un equipo que mostró contundencia y que, además, logró administrar los minutos de varios futbolistas pensando en los próximos compromisos.
En el camino hacia la final, Boca también conoce los posibles rivales que podría enfrentar en una eventual semifinal. Del mismo lado del cuadro aparecen River, Independiente Santa Fe, Olimpia y Vasco da Gama. Si el Xeneize consigue superar a São Paulo, definiría esa hipotética semifinal como visitante.
La otra mitad del cuadro reúne a Atlético Mineiro, Bragantino, Macará, Santos, Montevideo City Torque, Tigre, Cienciano y Botafogo. Uno de esos equipos podría convertirse en el rival de Boca en una eventual final.
