(ARGENTINA) “En el cuerpo técnico creen que San Pablo es un rival para ir a presionar alto. Quieren hacer una presión fuerte”, explicó Claudio Civiello en TyC Sports. Boca recibirá a San Pablo este martes 8 de septiembre a las 21.30 en la Bombonera, por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, con una postura definida por Rodolfo Arruabarrena.
Rodolfo Arruabarrena puso a la Copa Sudamericana como prioridad dentro de la triple competencia del semestre. El objetivo inmediato es conseguir una ventaja como local antes de la revancha en Brasil, prevista aproximadamente para el 15 de septiembre. La serie se resolverá cerca de una semana después del primer partido.
La rotación aplicada por Boca en el empate 2-2 con Gimnasia de Mendoza, el sábado 5 de septiembre, formó parte de la preparación para el cruce internacional. El cuerpo técnico preservó a Sebastián Villa y Miguel Merentiel, mientras que Leandro Paredes descansó después de la sobrecarga que lo obligó a salir ante Vélez por la Copa Argentina.
Leandro Paredes volverá al once titular contra San Pablo en lugar de Rey Domenech. El mediocampista había dejado la cancha en los últimos minutos del partido ante Vélez, el 2 de septiembre, y fue reservado para recuperarse. Sebastián Villa, Miguel Merentiel, Santiago Ascacibar, Leandro Lozano y Lautaro Blanco también se perfilan para regresar: Ascacibar no había integrado el banco por unas líneas de fiebre.
Las dudas de la formación
La defensa concentra la principal duda de Boca para el partido. Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Marco Pellegrino son los tres candidatos para ocupar dos lugares en la zaga central, mientras que Pellegrino volvió de una lesión en el último encuentro. En el ataque, Arruabarrena debe decidir si mantiene a Leonel Flores o devuelve a Villa al equipo inicial.
La probable formación incluye a Montero; Lozano, Di Lollo o Pellegrino, Herrera o Pellegrino, Blanco; Ascacibar, Paredes y Belmonte; Velasco, Merentiel y Villa. La elección de los centrales y la definición del extremo completarán un equipo pensado para presionar alto desde el comienzo y buscar el control del partido en la Bombonera.
Los antecedentes recientes ante equipos brasileños agregan un dato de contexto para la serie. Desde 2020, Boca disputó siete series de eliminación directa contra rivales de Brasil y solamente avanzó en dos: ante Inter de Porto Alegre, en los octavos de la edición 2020, y frente a Palmeiras, en la semifinal de la Libertadores 2023. Santos, Atlético Mineiro, Corinthians, Fluminense y Cruzeiro fueron sus verdugos en las otras eliminaciones. Boca llega al cruce con un invicto de 11 partidos, aunque con poca efectividad frente al arco rival, y arrastra una espera de 18 años por otra conquista continental.
