(ARGENTINA) “La respuesta a esta hora, pensando en el clásico frente a San Lorenzo, el segundo de Arruabarrena, no habrá rotación. Decide plantar la base titular, ir con lo mejor que tiene y si hay algún cambio, uno o dos, es porque no va a querer poner en riesgo desde lo físico a algún jugador”, adelantó el periodista Diego Monroig. Boca visita a San Lorenzo este domingo 20 de septiembre por el Torneo Clausura, en el segundo partido del ciclo de Claudio Arruabarrena como técnico del equipo.
Según lo anticipado por Monroig, cualquier modificación en el once será acotada: si Arruabarrena mueve alguna pieza, serán uno o dos cambios, y siempre apuntando a no arriesgar físicamente a un jugador. La decisión muestra que el DT quiere ir con lo mejor que tiene disponible desde el arranque, sin reservar titulares pensando en los compromisos que vienen.
El clásico tiene un protagonista extra: Leandro Paredes no se quiere perder el partido ante San Lorenzo, según se conoció tras la clasificación en la Copa Sudamericana. Arruabarrena, además, les pidió a sus jugadores que la agenda inmediata ya esté puesta en lo que viene, sin mirar más atrás que el triunfo ante São Paulo.
El presente acompaña la apuesta por el equipo ideal. Boca acumula 12 partidos sin derrotas y sigue en carrera en los tres torneos que disputa: las semifinales de la Sudamericana, los cuartos de final de la Copa Argentina y el quinto puesto de su zona en el Torneo Clausura. El desafío inmediato se enmarca en un calendario de 9 partidos en 43 días, con cuatro clásicos incluidos: San Lorenzo, Racing por los cuartos de la Copa Argentina el domingo 27 de septiembre en el Gigante de Arroyito, Independiente de visitante en el fin de semana del 25 de octubre y el superclásico con River, el domingo 1° de noviembre en La Bombonera. En el medio también aparecen Unión, el domingo 4 de octubre, y los cruces con Instituto y Talleres, con fechas a definir.
La semifinal ante Vasco da Gama
El pase a semifinales de la Sudamericana se selló en el Morumbí. Tras el triunfo 1-0 en la ida en La Bombonera, con gol de Miguel Merentiel, Boca igualó 1-1 con São Paulo en la revancha. Leandro Lozano marcó a los 60 minutos su primer gol con la camiseta azul y oro, un zurdazo que abrió el camino de la clasificación, antes del empate de Domingos Duarte a los 89. “Perdí un compañero en esta cancha”, contó Lozano tras el partido, en referencia a Juan Izquierdo, su compañero de Nacional que murió hace dos años en ese mismo estadio.
La semifinal ante Vasco da Gama se mete en el medio de la seguidilla. La ida está programada entre el 13 y el 14 de octubre en La Bombonera, con horario a confirmar, y la vuelta se jugará una semana después en el São Januário de Río de Janeiro. El conjunto carioca fue el primer semifinalista del torneo: venció 2-0 a Independiente Santa Fe en Brasil después del empate sin goles de la ida. Si Boca avanza, la final será el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez, en Barranquilla, Colombia.
La historia juega a favor en esta competencia. Boca nunca quedó eliminado en cuartos de final de la Sudamericana: en 2004 avanzó ante Cerro Porteño y en 2005 ante Internacional, y en ambos casos terminó campeón. El club no levanta un título desde hace cuatro años y no celebra uno internacional desde 2008, dos sequías que el calendario que arranca en San Lorenzo puede empezar a acortar.
