Boca Juniors atraviesa un período de profundas evaluaciones tras una temporada marcada por la eliminación temprana de la Copa Libertadores y un rendimiento que no cumplió con las expectativas. En ese contexto, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme trabaja en una reestructuración del plantel profesional que incluiría la salida de varios futbolistas con escasa participación durante el último semestre.
El objetivo del club es reducir la nómina, liberar masa salarial y generar espacio para la llegada de refuerzos en el próximo mercado de pases. Sin embargo, más allá de los jugadores que podrían abandonar la institución, hay dos nombres que concentran gran parte de la atención: Edinson Cavani y Exequiel Zeballos.
LA SITUACIÓN DE CAVANI
El delantero uruguayo atraviesa un momento particular desde lo físico. Las lesiones y diferentes molestias musculares limitaron su continuidad durante gran parte de 2026, situación que redujo considerablemente su presencia en el equipo y abrió interrogantes sobre su futuro.
Si bien Boca valora la trayectoria internacional del atacante y su influencia dentro del vestuario, la dirigencia analiza cómo encaja su situación en un proyecto que busca recuperar competitividad de manera inmediata. La intención es encontrar un equilibrio entre la experiencia que aporta Cavani y las exigencias deportivas que plantea la nueva etapa del club.
EL DESAFÍO DE ZEBALLOS
En contraste, el panorama de Exequiel Zeballos está ligado a su proyección. Considerado uno de los talentos surgidos de las divisiones inferiores en los últimos años, el extremo todavía intenta recuperar la regularidad que mostró antes de sufrir distintas lesiones que frenaron su crecimiento futbolístico.
A pesar de esas dificultades, en Boca siguen viendo al “Changuito” como una pieza importante para el futuro. Por ese motivo, la dirigencia evalúa alternativas para sostenerlo dentro del plantel y evitar una salida anticipada en caso de que lleguen ofertas desde el exterior.
Mientras tanto, el equipo ya tiene la mirada puesta en la Copa Sudamericana, donde deberá disputar un repechaje ante O’Higgins de Chile para intentar mantenerse en competencia internacional. La pretemporada será determinante para definir el futuro de varios futbolistas y también para establecer qué papel tendrán Cavani y Zeballos en la nueva versión de Boca que busca construir Riquelme.
