(ARGENTINA) Boca se juega esta noche en Rancagua una parada clave de su temporada: deberá defender el 1-0 conseguido en la Bombonera ante O’Higgins para avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo de Rodolfo Arruabarrena llega con ventaja, pero también con la obligación de sostener una racha que se convirtió en uno de los pocos datos favorables antes de un partido que puede marcar su futuro internacional.
La última derrota del Xeneize en territorio chileno ocurrió el 20 de marzo de 2008, cuando Colo Colo se impuso 2-0 en el Monumental por la fase de grupos de la Copa Libertadores. Desde aquella caída, Boca disputó cinco encuentros en Chile y nunca volvió a perder: consiguió cuatro triunfos y un empate. Una estadística que buscará extender esta noche para evitar una nueva frustración continental.
La racha que Boca quiere mantener y el desafío que tendrá en Rancagua
El antecedente reciente contrasta con los resultados internacionales del club. En 2024, Boca no consiguió clasificarse a la Copa Libertadores y quedó eliminado ante Cruzeiro en los octavos de final de la Sudamericana. Un año después, Alianza Lima lo dejó afuera de la Libertadores en la fase previa, mientras que en 2026 un empate agónico de Universidad Católica en la Bombonera lo obligó a disputar este repechaje.
O’Higgins, sin embargo, no aparece como un rival sencillo en su estadio. El equipo dirigido por Lucas Bovaglio mantiene su arco invicto como local ante equipos argentinos en torneos Conmebol. Igualó 0-0 frente a Gimnasia en 1992 y repitió ese resultado ante Lanús en 2014. Además, acumula ocho partidos internacionales consecutivos sin recibir goles en Rancagua y tampoco recibió tantos en condición de local durante la actual Sudamericana.
Boca tendrá que administrar la ventaja sin quedar demasiado cerca de su propio arco. El 1-0 obliga al conjunto chileno a buscar el resultado, pero también puede convertir cada minuto en un factor de presión para el Xeneize. En ese contexto, la aparición de sus principales figuras será determinante para intentar controlar el partido y evitar que O’Higgins transforme el encuentro en un asedio.
Para este compromiso, Leandro Paredes regresará al mediocampo, mientras que Miguel Merentiel, autor del único gol en la Bombonera, será una de las principales cartas ofensivas. El último antecedente de Boca en Chile es favorable: en abril derrotó 2-1 a Universidad Católica, con tantos de Paredes y Adam Bareiro.
El historial general también favorece al Xeneize: sobre 18 partidos oficiales disputados en Chile, ganó 11, empató 6 y perdió 5. Pero esta noche los antecedentes tendrán que quedar en segundo plano. Boca necesita sostener su ventaja, estirar una racha que lleva 18 años y, sobre todo, evitar que otra eliminación continental vuelva a poner en duda su presente. El partido comenzará a las 21.30, hora argentina, en el estadio El Teniente.

