(ARGENTINA) Tomás Aranda se transformó en uno de los futbolistas con mayor proyección de Boca Juniors y, frente al creciente interés que despierta en Europa, el club ya tiene definida su postura.
Mientras el City Group y otros equipos siguen de cerca al juvenil, la dirigencia no tiene intenciones de desprenderse del mediocampista y solo analizará una venta si aparece una oferta acorde al valor que considera justo.
En ese sentido, Boca blindó al futbolista con un contrato vigente hasta diciembre de 2029 y una cláusula de rescisión de 20 millones de dólares. Esa cifra representa el punto de partida para cualquier institución que pretenda negociar por una de las principales promesas surgidas del club.
Solo una oferta millonaria cambiaría el escenario
El City Group es uno de los grupos que monitorean la evolución de Aranda, aunque hasta el momento no realizó una propuesta formal. También Parma y Como, de Italia, siguieron de cerca al futbolista durante los últimos meses, según trascendió a partir de distintos informes sobre el mercado europeo.
Pese a esos sondeos, en el Consejo de Fútbol mantienen la calma. La prioridad es que Aranda continúe en el plantel, ya que Rodolfo Arruabarrena lo considera una pieza importante para el equipo y proyecta darle un rol aún más relevante durante el segundo semestre.
La postura de Boca es clara: no negociará al futbolista por una cifra inferior a la cláusula de rescisión o a un monto que satisfaga plenamente las pretensiones económicas de la institución. En Brandsen 805 entienden que todavía tiene un importante margen de crecimiento y que su cotización puede aumentar si mantiene el nivel mostrado en Primera.
Por ahora, el mercado apenas comienza y no existen conversaciones abiertas. Sin embargo, el seguimiento desde Europa mantiene en alerta a Boca, que solo está dispuesto a desprenderse de Tomás Aranda si llega una propuesta cercana a los 20 millones de dólares, el valor con el que decidió proteger a una de las grandes apuestas del presente y del futuro del club.
