(ARGENTINA) La negociación entre Boca y Álvaro Montero todavía no ingresó en su etapa decisiva, pero ya tiene una hoja de ruta clara. En la Ribera saben que el interés es concreto, aunque cualquier avance dependerá de un paso previo que no manejan directamente y que condiciona todo el escenario.
El arquero colombiano aparece como una de las prioridades para reforzar el arco, un puesto que el cuerpo técnico considera clave de cara a lo que viene. Sin embargo, más allá del contacto inicial que ya existió con el entorno del jugador, la operación está en pausa a la espera de un movimiento externo.
EL PASO PREVIO QUE CONDICIONA TODO
El primer paso lo debe dar Vélez. El club de Liniers tiene una opción de compra por Álvaro Montero, fijada en 1,8 millones de dólares, que debe ejecutar antes de que Boca pueda avanzar formalmente. Recién una vez concretada esa operación, el Xeneize podrá sentarse a negociar por el arquero.
En ese sentido, desde Vélez ya dejaron trascender que trabajan para cerrar la compra antes del 30 de junio. Ese plazo es el que también manejan en Boca, donde siguen de cerca cada novedad pero sin acelerar tiempos que no dependen de su propia gestión.
Si el Fortín efectivamente adquiere el pase, el escenario cambiará por completo. Boca ya no deberá negociar con Millonarios, sino directamente con el club argentino, que buscará recuperar la inversión e incluso obtener una diferencia económica en una eventual venta.
TIEMPOS, MUNDIAL Y UNA NEGOCIACIÓN EN PAUSA
A este contexto se suma otro factor que influye en los tiempos: el Mundial 2026. Montero forma parte de la Selección Colombia y tiene su foco puesto en la competencia, lo que posterga cualquier definición sobre su futuro inmediato.
En Boca son conscientes de esta situación y no esperan movimientos bruscos en el corto plazo. La estrategia es clara: aguardar que Vélez ejecute la opción de compra y que el arquero finalice su participación internacional para recién ahí avanzar con una propuesta concreta.
Mientras tanto, el Consejo de Fútbol mantiene abierto el seguimiento y analiza alternativas, pero sin perder de vista que Montero sigue siendo una de las principales opciones para el arco.
Por ahora, la negociación no está caída ni frenada, sino en una etapa de espera obligada. El desenlace dependerá de terceros y de los tiempos del mercado, en una operación que todavía tiene varios capítulos por delante.
