(ARGENTINA) Boca evalúa sumar un defensor central para reforzar la última línea, pero por ahora no presentó una propuesta ni abrió una negociación con Rosario Central. El seguimiento forma parte del mercado de pases, se proyecta hacia una próxima ventana y apunta a un futbolista que ya se consolidó en Primera: Ignacio Ovando.
Rodolfo Arruabarrena quedó asociado al pedido que puso en marcha la búsqueda: la necesidad de sumar un defensor central para ampliar las opciones en la última línea. El requerimiento habría sido elevado al Consejo de Fútbol de Boca, que empezó a revisar nombres para los próximos mercados. La evaluación no representa una incorporación asegurada y el interés por el zaguero se mantiene, por ahora, en una instancia preliminar.
Ignacio Ovando debutó en la Primera de Rosario Central durante 2025 y desde entonces logró hacerse un lugar en el plantel profesional. El defensor acumula 37 partidos oficiales y cuatro goles, registros que explican la atención que despertó en Boca. Su recorrido reciente en la máxima categoría lo convirtió en una pieza importante del equipo rosarino. Además, estuvo en Estados Unidos como parte de los entrenamientos de la Selección Argentina durante el Mundial.
El contrato de Ovando con Rosario Central vence en diciembre de 2027, por lo que una eventual salida exigiría que Boca negocie directamente con la institución rosarina. El vínculo vigente le da margen al club para establecer sus condiciones si el interés se transforma en una operación. El valor de mercado del zaguero está estimado en 6 millones de euros, una cifra que Riquelme debe contemplar en cualquier análisis económico y que no equivale, por sí sola, a una oferta.
El plan del Consejo de Fútbol
Francisco Álvarez, Nehuén Pérez y Davinson Sánchez también aparecen entre las alternativas para reforzar la defensa. Los tres nombres fueron considerados junto con Ovando, aunque el defensor de Rosario Central ganó espacio dentro del análisis por su juventud y por el recorrido que construyó recientemente en Primera. La dirigencia todavía no redujo la búsqueda a un único candidato.
Boca atraviesa una etapa de reconstrucción de cara a julio, después de quedar eliminado del Apertura y de la Libertadores. Juan Román Riquelme, en su rol de presidente, participa de la evaluación del mercado junto con el Consejo de Fútbol. En ese marco, el seguimiento de Ovando se proyecta hacia una próxima instancia de decisiones para definir qué refuerzos necesita el plantel.
La posibilidad de incorporar al defensor también está condicionada por la situación contractual y por la postura de Rosario Central. El club rosarino debería aceptar negociar a un jugador con vínculo vigente y que se consolidó como una pieza importante de su plantel. Por eso, el interés puede avanzar únicamente si la dirigencia de Boca decide convertir el seguimiento en una gestión concreta.
El próximo paso será que la dirigencia defina si avanza por Ovando y, en ese caso, establezca con Rosario Central las condiciones económicas de una negociación que por ahora sigue sin formalizarse.
