(ARGENTINA) Boca Juniors goleó 4-0 a Deportivo Recoleta en el estadio Defensores del Chaco, cerró la serie con un contundente 7-1 global y se clasificó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026. Sin embargo, mientras el equipo celebró el pase de ronda, Nicolás Figal volvió a quedar en el centro de las críticas de una parte de los hinchas.
La diferencia conseguida en el partido de ida le permitió a Boca afrontar la revancha con mayor tranquilidad. Rodolfo Arruabarrena realizó varias modificaciones, administró los minutos de algunos futbolistas y les dio oportunidades a jugadores que necesitaban sumar rodaje. El resultado terminó siendo una goleada que reforzó las sensaciones positivas del equipo.
Figal fue titular y volvió a ser observado especialmente por los simpatizantes. Pese al contexto favorable y al cómodo triunfo, algunos hinchas consideraron que el defensor repitió errores y dudas que ya había mostrado en otros encuentros. Las críticas se trasladaron principalmente a las redes sociales durante el partido.
Las críticas de los hinchas contra Figal
“Figal es malo hasta en los partidos fáciles”, expresó un usuario de redes sociales durante el encuentro. Otro simpatizante fue todavía más contundente al señalar: “En el partido más fácil de la historia sigue siendo el peor de la cancha”. Las opiniones reflejaron el cuestionamiento que el defensor arrastra desde hace varios partidos.
La situación aumentó cuando Figal recibió la cinta de capitán tras la salida de Miguel Merentiel. La decisión tampoco fue bien recibida por todos los hinchas. “Ver a Figal con la cinta de capitán me da ganas de llorar”, manifestó otro simpatizante durante la transmisión del partido.
Más allá de los cuestionamientos individuales, el balance colectivo de Boca fue ampliamente positivo. El conjunto de Arruabarrena convirtió cuatro goles, mantuvo el arco en cero y completó una serie que dominó de principio a fin. Santiago Ascacíbar, Sebastián Villa, Miguel Merentiel y Alan Velasco fueron los autores de los tantos en Paraguay.
La clasificación también permitió al entrenador administrar las cargas y evaluar distintas alternativas de cara a una agenda que será más exigente en las próximas semanas. Boca deberá afrontar los cuartos de final de la Sudamericana durante septiembre, con los partidos de ida previstos entre el 8 y el 10 y las revanchas entre el 15 y el 17. El rival surgirá del cruce entre San Pablo y Bolívar. Allí, Figal tendrá una nueva oportunidad para responder dentro de la cancha y cambiar la percepción de los hinchas que todavía cuestionan su rendimiento.
