(ARGENTINA) Boca Juniors atraviesa un proceso de reconstrucción tras una temporada marcada por la frustración deportiva y ya comenzó a diagramar el próximo mercado de pases. Entre los nombres que aparecieron en carpeta surge el de Jonathan Calleri, un viejo conocido de la casa que cuenta con el aval de la conducción deportiva. Sin embargo, más allá de las cuestiones económicas, existe un factor que genera incertidumbre en el club: su estado físico.
El delantero de 33 años dejó un recuerdo imborrable en La Bombonera gracias a sus goles y su entrega dentro del campo de juego. Su ciclo entre 2014 y 2016 lo convirtió en uno de los atacantes más queridos por los hinchas, motivo por el cual su posible regreso despierta ilusión. No obstante, en las oficinas de Boca saben que cualquier análisis debe contemplar un aspecto central: su historial médico.
LAS LESIONES QUE ENCIENDEN LAS ALARMAS
La principal preocupación está vinculada a las dos roturas de ligamento cruzado que sufrió a lo largo de su carrera. Se trata de lesiones de extrema gravedad para cualquier futbolista y que suelen dejar secuelas físicas incluso después de una recuperación satisfactoria. Por ese motivo, los antecedentes del atacante son observados con especial atención por el cuerpo médico y los dirigentes.
Durante un debate en AZZ, los periodistas remarcaron justamente ese punto al analizar la posibilidad de que el goleador vuelva al fútbol argentino. La edad del futbolista y el desgaste acumulado tras dos lesiones de semejante magnitud aparecen como elementos que obligan a extremar los cuidados antes de realizar cualquier inversión importante.
De todas formas, también existen informes alentadores. En Brasil, Calleri logró recuperar continuidad y volvió a competir al máximo nivel con regularidad. Según los datos difundidos por Transfermarkt y mencionados en el programa, el delantero respondió de manera positiva a los tratamientos y dejó atrás los problemas físicos más importantes que afectaron su carrera.
LAS DUDAS QUE MANTIENEN EN ALERTA A LA DIRIGENCIA
A pesar de la recuperación, en Boca entienden que el riesgo médico continúa siendo un aspecto a considerar. La exigencia del calendario, la intensidad del fútbol argentino y la necesidad de contar con jugadores disponibles durante toda la temporada hacen que cualquier antecedente de lesiones graves sea evaluado minuciosamente.
Por eso, antes de avanzar definitivamente por Jonathan Calleri, el Consejo de Fútbol deberá resolver una pregunta clave: si el talento, la experiencia y la jerarquía del delantero compensan el riesgo físico que implica apostar por un jugador con un historial clínico tan delicado. Esa es hoy la principal duda que rodea una posible vuelta a La Bombonera.
