(ARGENTINA) Tras la eliminación en la Copa Libertadores y el golpe en el torneo local, Boca ya puso en marcha una reestructuración profunda del plantel. En ese escenario, Rodolfo Arruabarrena le presentó a Juan Román Riquelme una lista clara de prioridades para reforzar al equipo de cara al segundo semestre de 2026, con el objetivo de competir en la Copa Sudamericana y recuperar protagonismo.
El pedido del entrenador no es amplio en cantidad, pero sí en jerarquía. El Vasco considera que el plantel necesita incorporaciones puntuales en tres sectores clave, donde el equipo mostró fragilidades en los partidos decisivos del semestre. La dirigencia, por su parte, ya trabaja en las alternativas disponibles dentro del presupuesto tras la caída en los objetivos deportivos.
Los puestos que Boca busca reforzar con urgencia
Según la planificación consensuada entre el cuerpo técnico y el Consejo de Fútbol, Boca apunta a incorporar un arquero, un lateral derecho y un enganche. Se trata de tres posiciones consideradas estructurales para mejorar el funcionamiento del equipo y darle mayor equilibrio al once titular.
La idea de Arruabarrena es que los refuerzos lleguen antes del inicio de la pretemporada, para que puedan adaptarse rápidamente al sistema táctico y no pierdan ritmo en una etapa clave del calendario. Riquelme dio el visto bueno para avanzar en negociaciones por jugadores con experiencia internacional, capaces de asumir la presión del Mundo Boca desde el primer día.
Los nombres que ya suenan en el mercado
En medio del trabajo de scouting y contactos preliminares, ya comenzaron a circular algunos nombres que están siendo evaluados por la dirigencia. Entre ellos aparecen Walter Benítez como alternativa para el arco y Leandro Lozano para el lateral derecho, dos futbolistas que encajan en el perfil buscado por el cuerpo técnico.
En paralelo, también surgen opciones de mayor impacto mediático como Paulo Dybala o incluso el retorno de Sebastián Villa, aunque estas posibilidades dependen de factores económicos y de salidas dentro del plantel actual. En Boca reconocen que se trata de operaciones complejas, pero no las descartan si el mercado ofrece oportunidades.
Con el repechaje de la Copa Sudamericana en el horizonte, el club pretende cerrar al menos dos incorporaciones antes de esa instancia decisiva. La dirigencia sabe que el margen de error es mínimo y que los refuerzos serán determinantes para cambiar la imagen del equipo en la segunda parte del año.
Así, el mercado de pases ya se convirtió en el eje central de la reconstrucción xeneize, con Arruabarrena y Riquelme trabajando en conjunto para dar forma a un plantel que vuelva a competir al máximo nivel.

