(ARGENTINA) “Delgado volvió después de 10, 12 días. Lo veía entrenar y sé lo que puede rendir, resistir”, sostuvo Rodolfo Arruabarrena sobre el regreso de Milton Delgado al equipo de Boca. El DT llenó de elogios al volante en conferencia de prensa y remarcó lo que aporta al funcionamiento tras su ausencia.
Arruabarrena reconoció que algo lo llamó la atención del rendimiento del juvenil. “Me sorprendió que haya pedido el cambio si estaba cansado, pero es un chico que deja todo”, explicó el entrenador sobre Milton Delgado, una escena que vio en su regreso a los entrenamientos y a la competencia.
El técnico valoró el impacto del mediocampista en las dos facetas del juego. “A nosotros nos da una cuota de tranquilidad defensiva y ofensivamente lo mismo”, completó Arruabarrena, que necesita a Delgado disponible de cara a un semestre definido por el calendario internacional.
La meta en la Copa Sudamericana
El mismo Arruabarrena ya fijó el objetivo del plantel para estos meses. “Tenemos que salir campeón de algo pero tenemos que ir tranquilos. Tenemos que seguir mejorando, estar más cerca de las primera posiciones”, planteó el DT, en medio de una semana de celebración: el equipo igualó 1-1 ante San Pablo en el Morumbí y se clasificó a las semifinales de la Copa Sudamericana con el global a favor por el 1-0 de la ida en La Bombonera, con gol de Miguel Merentiel.
La revancha en Brasil tuvo de todo. Leandro Lozano adelantó a los 60 minutos con un zurdazo inatajable, su primera conquista con la camiseta azul y oro, que le dedicó a Juan Izquierdo, su compañero en Nacional que murió hace dos años en ese mismo estadio. “Perdí un compañero en esta cancha”, contó el lateral. A los 67, el VAR ratificó la decisión del juez de línea y anuló el empate transitorio de San Pablo, que igualó de cabeza por medio de Domingos Duarte a los 89 para el conjunto de Dorival Júnior, que no tuvo a Jonathan Calleri por suspensión: el capitón arrastraba la amarilla vista en la ida en una discusión en mitad de cancha con Tomás Belmonte.
El escenario tuvo un sabor especial para Arruabarrena: en el Morumbí fue protagonista de la conquista de la Copa Libertadores 2000, cuando Boca superó a Palmeiras por penales tras sus dos goles en el 2-2 de la ida en La Bombonera. Además, el equipo cortó una racha de 10 partidos en Brasil sin victorias, acumuló 12 encuentros sin perder y sigue en carrera en todas las competencias, con Merentiel como máximo goleador en la copa: 3 tantos y una asistencia en 5 partidos.
El rival de la próxima instancia ya está definido: Vasco da Gama, que venció 2-0 a Independiente Santa Fe, espera a Boca en una serie que se definirá primero de local y luego en Río de Janeiro. El historial alienta el objetivo que pidió el DT: Boca nunca quedó eliminado en cuartos de final de la Sudamericana —en 2004 ante Cerro Porteño y en 2005 ante Internacional avanzó y terminó campeón— y, como único argentino en carrera, busca su primer título desde hace cuatro años, con el último festejo internacional en 2008.

