Rodolfo Arruabarrena no tuvo demasiado tiempo para disfrutar la clasificación de Boca a las semifinales de la Copa Sudamericana. Después de sellar el pasaje el pasado martes, el entrenador ya puso el foco en el próximo compromiso del Xeneize, que será este domingo frente a San Lorenzo por el Torneo Clausura 2026. El clásico aparece como un nuevo desafío para un equipo que atraviesa una agenda cargada.
A pesar del escaso margen entre un partido y otro, la intención del cuerpo técnico es evitar una nueva rotación masiva. Según informó el periodista Diego Monroig en ESPN, Arruabarrena pretende colocar a la mayoría de los titulares habituales en el Nuevo Gasómetro y darle continuidad a la formación que viene utilizando en los compromisos importantes. La prioridad estará puesta en sostener el funcionamiento.
La postura representa un cambio respecto de lo ocurrido en las últimas presentaciones de Boca por el campeonato local. En esos encuentros, el entrenador decidió preservar a varios futbolistas debido a la exigencia del calendario y a la participación internacional. Ahora, con la semifinal de la Sudamericana como próximo gran objetivo, Arruabarrena analiza administrar las cargas sin resignar protagonismo en el torneo doméstico.
Las dudas que todavía debe resolver Arruabarrena
De todos modos, el entrenador todavía no confirmó la formación que enfrentará a San Lorenzo. Durante los próximos entrenamientos, el cuerpo técnico seguirá de cerca la evolución física de los futbolistas que vienen acumulando minutos y recién sobre el cierre de la semana definirá el equipo. La intención es repetir la base, aunque existen algunas posiciones que todavía generan interrogantes.
Uno de los principales focos estará puesto en Leandro Paredes y Milton Delgado. Ambos terminaron con un importante desgaste físico después del encuentro ante San Pablo y serán evaluados durante los próximos días. Si responden favorablemente y llegan en buenas condiciones, todo indica que estarán desde el comienzo. En caso contrario, podrían esperar su oportunidad en el banco de suplentes.
La otra incógnita aparece en el frente de ataque. Arruabarrena debe decidir entre Leonel Flores y Sebastián Villa para ocupar uno de los lugares ofensivos. El juvenil viene ganando terreno en las últimas presentaciones y atraviesa un momento que lo posiciona como una alternativa concreta, mientras que el colombiano no logró sostener un rendimiento regular. La decisión final dependerá de lo que observe el DT durante la semana.
Boca afrontará así un nuevo clásico con la necesidad de administrar energías después de una semana exigente. La clasificación internacional modificó el escenario, pero Arruabarrena no quiere descuidar el Clausura. Paredes, Delgado, Flores y Villa aparecen entre las claves de una formación que todavía no está confirmada y que el entrenador terminará de definir antes de visitar a San Lorenzo.
