(ARGENTINA) Alan Velasco afrontará una nueva etapa en Boca con un cambio importante dentro del campo de juego. Rodolfo Arruabarrena decidió modificar la función del mediocampista para intentar explotar al máximo sus condiciones y convertirlo en una pieza más determinante en el ataque del Xeneize.
El entrenador considera que el ex Independiente puede rendir mucho más si juega cerca del área rival y con mayor libertad de movimientos. Por eso, durante la pretemporada comenzó a trabajar en un esquema que lo aleja de las tareas defensivas y lo acerca a los delanteros.
Más libertad para desequilibrar y generar juego
La idea de Arruabarrena es utilizar a Velasco como un mediapunta, moviéndose entre líneas y encontrando espacios para recibir de frente al arco. El objetivo es que participe más del circuito ofensivo y tenga mayores posibilidades de explotar su gambeta, velocidad y capacidad para asistir o definir.
A diferencia de su primera etapa en Boca, el volante ya no será una pieza encargada de iniciar las jugadas desde posiciones retrasadas. El cuerpo técnico entiende que esa función lo alejaba de la zona donde más puede marcar diferencias y le quitaba protagonismo en los metros finales.
Con este cambio, Velasco tendrá menos obligaciones defensivas y contará con mayor libertad para desplazarse por todo el frente de ataque. La intención es que pueda asociarse con los extremos y el centrodelantero, convirtiéndose en el enlace entre el mediocampo y la ofensiva.
La decisión también responde al historial físico del jugador. Después de una temporada marcada por lesiones que le impidieron tener continuidad, el cuerpo técnico busca un rol que le permita administrar mejor los esfuerzos y potenciar su creatividad sin exigirlo constantemente en los retrocesos.
En Boca confían en que este nuevo rol pueda devolver la mejor versión de Alan Velasco. La pretemporada será clave para que se adapte a la idea de Arruabarrena, que apuesta a convertirlo en uno de los futbolistas más desequilibrantes del equipo durante la próxima temporada.

