(ARGENTINA) Boca sufrió un duro golpe en su estreno por el Torneo Clausura. Luego de las victorias frente a Sarmiento por Copa Argentina y O’Higgins por la Copa Sudamericana, el equipo de Rodolfo Arruabarrena cayó 3-0 ante Deportivo Riestra en el estadio Guillermo Laza y dejó una imagen muy preocupante. El rendimiento del Xeneize generó una fuerte reacción entre los hinchas y, una vez finalizado el encuentro, el entrenador no esquivó las responsabilidades y realizó una autocrítica contundente.
El Vasco enfrentó los micrófonos con un tono serio y reconoció que el equipo estuvo muy lejos del nivel esperado. Boca prácticamente no generó situaciones claras de peligro y fue ampliamente superado por un rival que aprovechó cada oportunidad para golpear. La derrota significó un freno inesperado para un conjunto que llegaba con confianza tras dos triunfos consecutivos en las competencias eliminatorias.
“Es un baño de realidad”
En conferencia de prensa, Arruabarrena fue categórico al describir lo ocurrido en el debut del campeonato. “No hicimos daño. No tuvimos ese ímpetu para buscar un gol, preocupa, es un palo importante, duro, un baño de realidad. Habrá que agachar la cabeza”, expresó el entrenador, dejando en claro que considera este resultado como una señal de alerta para lo que viene.
El DT también asumió toda la responsabilidad por la caída y evitó señalar a sus futbolistas. “El responsable de esta derrota soy yo. Hay que seguir insistiendo en algunas cosas y mejorar en muchas. Este club, cuando te caés, te tenés que levantar lo antes posible”, afirmó. Sus declaraciones buscaron quitar presión sobre el plantel y reforzar la idea de que el cuerpo técnico deberá corregir varios aspectos en los próximos días.
Otro de los temas que explicó Arruabarrena fue la decisión de realizar una amplia rotación en el equipo titular. El entrenador sostuvo que el escaso tiempo de descanso entre el duelo frente a O’Higgins y el compromiso ante Riestra fue determinante para modificar la formación. “No tuvimos ni tres días de recuperación. Fui claro con los jugadores: el que los pone soy yo. Voy a contar con todos porque tenemos que pensar en lo físico”, remarcó.
La goleada abrió interrogantes sobre el funcionamiento de Boca justo cuando comenzaba a consolidar una racha positiva. Si bien el equipo había mostrado una mejor versión en los encuentros anteriores, el debut en el Clausura dejó en evidencia falencias defensivas y una preocupante falta de peso ofensivo que el cuerpo técnico deberá resolver rápidamente para evitar que este tropiezo tenga consecuencias mayores.
Con un calendario exigente por delante, Boca no tendrá demasiado margen para lamentarse. Arruabarrena reconoció que el golpe fue duro, pero insistió en que la única salida será el trabajo. “No me gusta perder, menos de esta manera. Es un golpe duro, pero entiendo que tenemos que mejorar y trabajar. Estamos en Boca y las oportunidades hay que aprovecharlas”, concluyó el entrenador, que ahora buscará una rápida reacción de su equipo.

