“Hace un tiempo que no venía de titular, pero siempre estoy trabajando y a punto en lo físico”, aseguró Ángel Romero después de convertir dos goles en la victoria de Boca por 3-1 ante Central Córdoba. El delantero paraguayo aprovechó la oportunidad que le dio Rodolfo Arruabarrena y fue una de las figuras del equipo, que presentó una formación alternativa antes de la revancha frente a San Pablo por la Copa Sudamericana.
Romero no había comenzado un partido desde la llegada de Arruabarrena y acumulaba 490 minutos durante el año, con apenas un gol convertido. Ante Central Córdoba, el entrenador decidió incluirlo desde el inicio como parte de la rotación y el atacante respondió rápidamente. Su actuación le permitió recuperar protagonismo dentro de un plantel que atraviesa un calendario exigente.
El primer gol llegó a los cinco minutos, luego de una combinación ofensiva de Boca que terminó con la definición del paraguayo. El tanto le permitió al equipo abrir el marcador rápidamente y afrontar el partido con mayor tranquilidad. Romero también participó posteriormente en la jugada que terminó con el primer gol de Enner Valencia desde su llegada al club.
Romero respondió con dos goles y un mensaje
El delantero volvió a aparecer en el complemento para ampliar la diferencia. A los 56 minutos recibió con espacio fuera del área, observó adelantado al arquero de Central Córdoba y decidió rematar directamente al arco. La pelota terminó cerca del ángulo y significó el segundo tanto personal de Romero en la noche. “Estuve solo en el segundo gol, lo vi un poco adelantado al arquero y pateé al arco”, explicó.
Más allá de los goles, Romero destacó el trabajo que realizó durante las últimas semanas pese a no tener continuidad como titular. “Para cuando me tenía que tocar, hoy pude ayudar al equipo”, sostuvo el paraguayo, quien también dejó en claro su predisposición para cumplir el rol que le asigne el entrenador. La actuación representa una alternativa más para Arruabarrena en el tramo decisivo de la temporada.
El atacante también explicó el festejo que compartió con Santiago Ascacíbar y remarcó cuál es su postura dentro del plantel. “Yo tengo que sumar desde donde me toque”, afirmó Romero. Su mensaje reflejó la intención de mantenerse preparado para aprovechar las oportunidades, independientemente de la cantidad de minutos que tenga en cancha.
Ahora Boca deberá trasladar su atención a la Copa Sudamericana. El equipo viajará a Brasil para enfrentar a San Pablo el martes 15 de septiembre, por la revancha de los cuartos de final. El conjunto de Arruabarrena llegará al Morumbí con la ventaja del 1-0 conseguida en La Bombonera y buscará sellar su clasificación a las semifinales. “Se viene un partido complicado que queremos llevarnos la clasificación”, señaló Romero, confiado en las posibilidades del equipo.
