(ARGENTINA) Andrés Ibarra lanzó oficialmente su candidatura a presidente de Boca Juniors de cara a las elecciones de 2027. El exgerente general del club buscará revancha tras la derrota de 2023 ante Juan Román Riquelme y puso sobre la mesa su principal promesa: construir un nuevo estadio para 105 mil personas.
Ibarra fue directo al cuestionar el presente futbolístico de la institución. “Boca lleva tres años sin ser campeón porque no hay profesionalismo y no se maneja adecuadamente”, aseguró. Y añadió: “Seguimos trabajando con esa aspiración de darle lo mejor a Boca. Sería muy lindo volver a ponerlo allá arriba, en esa vara histórica que supo tener”.
El ex candidato opositor también hizo una autocrítica de la campaña que en 2023 terminó consagrando a Riquelme. “Creo que la campaña no fue buena, cometimos muchos errores y tampoco yo tenía un nivel de conocimiento adecuado. Estamos trabajando para que el socio sepa cómo soy y qué ideas tengo para Boca”, admitió. Entre las fallas que enumeró, mencionó la poca presencia en el Interior: “Fuimos poco al Interior y tendríamos que haber ido mucho más. Hay miles de hinchas que quieren ir a la cancha y no pueden”.
El eje central de la plataforma de Andrés Ibarra volvió a ser la infraestructura. El dirigente sostuvo que “quedó demostrado que Boca necesita ampliar la capacidad de su estadio o hacer uno nuevo” y calificó la situación como “una necesidad imperiosa para un club con cerca de 300.000 socios”. Su proyecto consiste en “construir una cancha para 105 mil personas en terrenos que Boca ya tiene”. Sin embargo, aclaró que la última palabra la tendrán los asociados: “Será el socio quien decida. Hoy existen herramientas para que pueda votar y elegir la solución que considere mejor”.
Para justificar la obra, Andrés Ibarra apuntó contra la pérdida de masa societaria que, según sus números, sufrió el club. “Hay gente que lleva diez años siendo adherente y nunca puede ir a la cancha. Ese es uno de los motivos por los cuales Boca perdió más de 50.000 adherentes en el último tiempo”, afirmó.
En el plano deportivo, Ibarra imaginó una estructura con un manager y adelantó que “traería al mejor director deportivo posible”. Al ser consultado por los nombres que le seducen para el banco de suplentes, no esquivó la respuesta. “Martín Palermo es una persona extraordinaria. Y Guillermo también es una persona de primera y un brillante profesional”, dijo, en alusión a Guillermo Barros Schelotto. También marcó la necesidad de modernizar otras áreas: “Hoy los clubes tienen que manejarse de manera profesional. El Manchester City tiene departamentos de inteligencia de datos que analizan jugadores de todo el mundo. Boca necesita aggiornarse tecnológicamente”, comparó.
Sobre el presente inmediato del plantel, Ibarra evitó polemizar con el ciclo de Rodolfo Arruabarrena. “Es un tipo muy querible y un profesional serio. Le deseo lo mejor porque si a él le va bien, a Boca también”, señaló. De todos modos, dejó una definición que resume su mirada sobre la gestión de Riquelme: “El problema no es de los entrenadores. El problema es de la dirigencia y de la forma de conducción”.
