(ARGENTINA) La salida de Ander Herrera de Boca Juniors dejó varias definiciones sobre su futuro deportivo, pero también permitió conocer el costado más personal de una experiencia que involucró a toda su familia. El mediocampista español confirmó que no será tenido en cuenta por el entrenador Rodolfo Arruabarrena para la próxima temporada y explicó que decidió apartarse sin generar conflictos, aunque destacó especialmente el esfuerzo realizado por sus seres queridos durante su estadía en Argentina.
El ex futbolista de Manchester United y París Saint-Germain reconoció que jugar en Boca era uno de los grandes objetivos de su carrera. Para concretarlo, no solo tuvo que tomar una decisión profesional importante, sino también convencer a su entorno de emprender una aventura lejos de España. Según contó, el acompañamiento de su familia fue fundamental para poder cumplir un sueño que perseguía desde hacía años.
Una decisión que involucró a todos
Durante la entrevista en la que confirmó su salida, Herrera valoró el respaldo recibido desde el primer día. El volante remarcó que detrás de cada paso que dio en Boca hubo un esfuerzo compartido y que tanto él como su familia vivieron intensamente la experiencia de instalarse en el país para acompañar esta etapa de su carrera.
A pesar de que los resultados deportivos no fueron los esperados y de que las lesiones le impidieron tener continuidad, el español aseguró que guarda recuerdos muy positivos de su paso por el club. En ese sentido, destacó que el cariño de los hinchas y el afecto recibido por su familia fueron aspectos que marcaron profundamente su estadía en Buenos Aires.
Herrera explicó que la decisión de rescindir su vínculo llegó después de una conversación con el director deportivo, César Delgado, quien le comunicó que no formaba parte de las prioridades del nuevo cuerpo técnico. Lejos de generar una polémica, el mediocampista optó por dar un paso al costado para facilitar la planificación del plantel y evitar convertirse en un problema para el entrenador.
El español sostuvo que Boca está por encima de cualquier nombre propio y señaló que su intención siempre fue encontrar una salida ordenada. Incluso reveló que su reacción sorprendió a Delgado, ya que priorizó el agradecimiento por encima de cualquier interés personal o contractual.
Con 29 partidos disputados y un gol convertido desde su llegada en enero de 2025, Herrera cerró una etapa que estuvo marcada por las lesiones, pero también por la concreción de un sueño. Más allá de los números, el ex volante xeneize eligió despedirse resaltando el papel de su familia, que lo acompañó en una experiencia única y fue parte esencial de una historia que, aunque breve, dejó una huella imborrable en su carrera.

