Ander Herrera quedó fuera de las canchas por tiempo indeterminado luego de que el Real Zaragoza confirmara que el mediocampista sufre una lumbalgia persistente. El club español informó el diagnóstico el 24 de septiembre y no estableció un plazo de recuperación, por lo que su regreso dependerá de la evolución que presente durante el tratamiento.
El volante había comenzado una nueva etapa en Zaragoza después de regresar al club quince años más tarde. Sin embargo, las molestias en la espalda que arrastraba durante los últimos días terminaron derivando en estudios médicos que determinaron el cuadro. La lesión interrumpió su participación después de los primeros encuentros de la temporada.
Herrera, sin fecha de regreso en Zaragoza
“Tras las molestias que arrastraba en su espalda en los últimos días, al jugador Ander Herrera se le han realizado pruebas y se ha determinado que sufre una lumbalgia persistente”, informó el Real Zaragoza en un comunicado. La institución no precisó cuánto tiempo deberá permanecer alejado de las canchas ni cuándo podrá volver a entrenarse con normalidad.
El club también explicó que el próximo paso será iniciar un tratamiento específico para controlar el dolor. “Se someterá próximamente a tratamientos específicos para controlar su dolor y la evolución que presente marcará su disponibilidad para reincorporarse al grupo”, señaló la institución española sobre la situación del mediocampista.
De esta manera, Herrera deberá esperar para conocer cuándo podrá volver a trabajar junto al resto de sus compañeros. La decisión estará vinculada a su respuesta al tratamiento y a la evolución de las molestias. Por el momento, el Zaragoza no fijó una fecha tentativa para su regreso a la competencia.
El regreso del futbolista al club español se produjo durante el mercado de pases de 2026, luego de su salida de Boca. Herrera había dejado Zaragoza quince años atrás y volvió para continuar su carrera en una institución que actualmente compite en la Primera Federación, la tercera categoría del fútbol español.
Su paso por Boca estuvo marcado por las dificultades físicas y una participación menor a la esperada. Durante el año y medio que permaneció en el club argentino disputó 29 de los 68 partidos que tuvo el equipo y acumuló 1.174 minutos, con un promedio de 40 minutos por encuentro.

