(ARGENTINA) El proyecto para ampliar La Bombonera sumó un frente inesperado en la Legislatura porteña: un debate por la cesión de tres calles del barrio de La Boca al Club Atlético Boca Juniors que ya tiene fecha de audiencia pública y que enfrenta al club con organizaciones vecinales. El Expediente 1356-D-2024, que obtuvo aprobación inicial, propone otorgarle a la institución el uso exclusivo, precario y gratuito de sectores de Wenceslao Villafañe, Espora y Aristóbulo del Valle por veinte años. La discusión de fondo es el plan maestro que impulsa la dirigencia de Juan Román Riquelme para llevar la capacidad del estadio a 84.500 espectadores y que redefine el futuro de La Bombonera.
Las calles en disputa
La iniciativa fue presentada por los legisladores Juan Pablo Modarelli y Edgardo Alifranco y ya superó la primera votación en la Legislatura porteña. Ahora deberá atravesar el procedimiento de audiencia pública antes de regresar al recinto para la sanción definitiva. Los impulsores sostienen que Boca mantiene desde hace décadas la posesión efectiva de esos espacios y los utiliza como corredor interno para vincular distintas áreas de su complejo deportivo, y remarcan que esos tramos nunca funcionaron plenamente como vías públicas.
Los fundamentos del proyecto señalan que las calles en cuestión carecían de infraestructura urbana y desembocaban en las vías ferroviarias sin una conexión efectiva. También destacan las inversiones realizadas por el club, entre ellas muros perimetrales, portones, sistemas de iluminación y puestos de seguridad. A cambio de la cesión, Boca asumiría el pago de impuestos, tasas y servicios correspondientes a las superficies cedidas.
La posición del club encuentra una resistencia fuerte entre organizaciones barriales. La Comisión de Vecinos de la Calle Irala y Adyacencias, la más activa en el reclamo, impulsa desde hace años la apertura de nuevas conexiones urbanas para superar la fragmentación del sector. Los vecinos sostienen que la aprobación definitiva de la cesión consolidaría barreras urbanas ya existentes y frustraría cualquier posibilidad futura de mejorar la circulación interna del barrio.
Detrás de la disputa por las calles aparece el plan de expansión que la dirigencia encabezada por Riquelme viene trabajando para incrementar la capacidad de La Bombonera sin recurrir a la compra masiva de viviendas sobre la calle Del Valle Iberlucea, una alternativa que históricamente generó conflictos. El proyecto contempla una reconfiguración integral del estadio, con modificaciones en la orientación del campo de juego, nuevas estructuras sobre la actual zona de palcos y la incorporación de sectores que llevarían la capacidad hasta cerca de los 84.500 espectadores. La discusión se volvió más sensible cuando surgió en la Legislatura una iniciativa para declarar a La Bombonera inmueble protegido, algo que desde el club advirtieron que podría dificultar futuras obras.
La audiencia pública para debatir la cesión de las calles se realizará el 24 de junio bajo modalidad mixta —presencial y virtual—, y constituye un paso obligatorio del procedimiento legislativo. La inscripción para quienes deseen participar y tomar la palabra vence este 18 de junio a las 17 horas. La instancia no es vinculante, por lo que los legisladores no están obligados a seguir el resultado de las exposiciones.
La decisión final de la Legislatura definirá mucho más que el destino de tres calles: en La Boca se cruzan el proyecto de expansión de uno de los clubes más grandes del continente y el reclamo de vecinos que temen perder definitivamente la posibilidad de reconectar sectores históricamente aislados del barrio.
