Boca Juniors recibió una noticia preocupante en el regreso a los entrenamientos después de vencer a River en el Superclásico. Matías Satas sufrió una lesión en los meniscos y deberá someterse a una intervención quirúrgica este martes. El defensor juvenil quedará fuera de las canchas hasta 2027 y se convirtió en una nueva baja para Rodolfo Arruabarrena, que pierde una alternativa en la última línea durante la recta final de la temporada.
La lesión se conoció cuando el plantel retomó las prácticas después de la victoria por 1-0 frente al Millonario en La Bombonera. La alegría por el resultado más importante del semestre quedó rápidamente atravesada por la situación del juvenil, que deberá iniciar un proceso de recuperación luego de pasar por el quirófano. Su regreso no se producirá durante lo que resta de 2026 y el cuerpo técnico tendrá que buscar otras opciones para cubrir ese lugar.
Satas había tenido la oportunidad de debutar en Primera División, aunque durante las últimas semanas volvió a competir en Reserva. Allí se desempeña como capitán y venía sumando minutos y experiencia en las categorías formativas del club. Su lesión representa un freno importante en su crecimiento, especialmente porque buscaba consolidarse como una alternativa para el plantel profesional.
La otra preocupación de Arruabarrena y una incógnita para enfrentar a Defensa y Justicia
El caso de Satas no fue la única novedad que encendió las alarmas en Boca durante la vuelta al trabajo. Rodrigo Battaglia también presentó una molestia después de recibir un golpe en el talón, precisamente en la zona donde había sido intervenido quirúrgicamente. Por ese motivo, el mediocampista realizará tareas diferenciadas durante los próximos días y será seguido de cerca por el cuerpo médico.
La situación del volante genera especial atención por sus antecedentes físicos. Battaglia regresó a las canchas en octubre, después de atravesar una recuperación que se extendió durante más de diez meses. En lo que va del año apenas pudo disputar dos encuentros, por lo que cualquier inconveniente en la zona intervenida obliga a tomar precauciones. De momento, el golpe no significa que esté descartado para el próximo compromiso.
El cuerpo técnico evaluará su evolución antes de tomar una decisión definitiva sobre su disponibilidad. Mientras tanto, Boca prepara el partido frente a Defensa y Justicia, con la intención de sostener el envión anímico conseguido ante River y cerrar la temporada de la mejor manera.
Arruabarrena deberá administrar las cargas y analizar las alternativas disponibles, especialmente en defensa, donde la baja de Satas ya está confirmada.
