Boca recibió señales positivas en la recuperación de dos futbolistas que podrían volver antes de lo previsto y alimentar las expectativas de cara a la semifinal de la Copa Argentina. Tomás Aranda y Adam Bareiro comenzaron a realizar trabajos en el campo de juego y mantienen la ilusión de estar disponibles para el encuentro ante Banfield, programado para el 14 de noviembre. Sin embargo, sus evoluciones todavía no garantizan que puedan sumar minutos.
Aranda, de 19 años, es una de las apuestas del Xeneize y ocupa la posición de enganche. El juvenil fue operado el 27 de agosto por una fractura de peroné que sufrió durante un entrenamiento. Desde entonces, cumplió con las distintas etapas de rehabilitación y no perdió jornadas de trabajo. En los últimos días, además, empezó a realizar ejercicios con pelota, una señal favorable para su recuperación.
Los tiempos habituales de consolidación de una fractura de este tipo oscilan entre ocho y doce semanas, aunque el regreso depende de la respuesta física y de la evaluación médica. En Boca mantienen la cautela, pero la evolución del mediocampista permite contemplar un escenario más optimista que el previsto inicialmente, cuando se estimaba que recién podría regresar en 2027.
Bareiro y Belmonte también avanzan en sus recuperaciones
El caso de Bareiro es diferente. El delantero sufrió una hernia de disco lumbar y, posteriormente, padeció un doble desgarro en el aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo durante el encuentro frente a Huracán. Fue operado con éxito a comienzos de septiembre y desde entonces trabajó intensamente en el gimnasio. Ahora comenzó a realizar tareas diferenciadas en el campo, aunque todavía no tiene una fecha confirmada para volver a jugar.
Por su parte, Tomás Belmonte también mostró avances después de ser operado el 2 de octubre por una rotura de meniscos. El mediocampista participó de trabajos diferenciados junto con Aranda, Bareiro y Agustín Marchesín durante la práctica del 22 de octubre en Boca Predio. Ninguno tiene asegurado un plazo definitivo para regresar a la competencia oficial.
La recuperación de los lesionados adquiere especial relevancia por el calendario que afronta el equipo de Rodolfo Arruabarrena. Boca viene de clasificarse a la final de la Copa Sudamericana, tras superar a Vasco da Gama, y disputará el título frente a Atlético Mineiro el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia. La definición continental llegará apenas una semana después de la semifinal de la Copa Argentina.
Pese a la importancia de ambos compromisos, el cuerpo técnico no pretende acelerar los procesos de recuperación. La prioridad es que los futbolistas regresen cuando estén en condiciones de competir, sin exponerse a nuevas lesiones. La evolución de Aranda y Bareiro abre una puerta que parecía cerrada, pero las próximas semanas serán determinantes para saber si Boca podrá recuperar a dos alternativas importantes en el tramo decisivo de la temporada.
