Leandro Paredes fue decisivo en la clasificación de Boca a la final de la Copa Sudamericana, pero su regreso también dejó en evidencia el riesgo que asumió el cuerpo técnico. Antes de la revancha ante Vasco da Gama, Rodolfo Arruabarrena había advertido sobre la situación física del capitán: “Paredes quiere estar, pero también hay riesgos”. Finalmente, el mediocampista ingresó en el segundo tiempo, marcó un gol determinante y fue una de las figuras del triunfo por 3-1 en el Maracaná.
Boca necesitaba revertir la derrota por 1-0 sufrida en la Bombonera y salió decidido a buscar la clasificación en Brasil. Lautaro Di Lollo abrió el marcador de cabeza a los cuatro minutos, mientras que Miguel Merentiel amplió la ventaja a los 33, después de aprovechar un error defensivo del conjunto brasileño. Con el 2-0 parcial, el Xeneize consiguió pasar al frente en el resultado global y quedó más cerca de la definición continental.
Sin embargo, Vasco reaccionó durante el complemento y José Luis Rodríguez descontó a los 65 minutos con una volea dentro del área. El tanto igualó la serie 2-2 y volvió a poner en duda la clasificación. Arruabarrena decidió entonces darle minutos a Paredes, que regresaba de un desgarro de grado dos en el isquiotibial derecho sufrido once días antes. El capitán respondió con un remate desde más de 30 metros que terminó sellando el pase a la final.
La apuesta por Paredes y lo que se juega Boca hasta diciembre
El triunfo también tuvo un valor histórico: Boca cortó una racha de once partidos sin ganar en Brasil. Cerca de 4.000 hinchas acompañaron al equipo en Río de Janeiro y celebraron una clasificación que alimentó la ilusión por volver a conquistar un título internacional después de 18 años. El recorrido en la Sudamericana incluyó victorias ante O’Higgins, Recoleta y San Pablo, antes de superar a Vasco en una semifinal cargada de tensión.
Ahora, el equipo deberá prepararse para la final del sábado 21 de noviembre en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia. Su rival saldrá del cruce entre Atlético Mineiro y Montevideo City Torque, con el conjunto brasileño como favorito tras ganar 3-0 la ida. Mientras tanto, Boca también mantiene abierta la posibilidad de pelear por otros objetivos durante el cierre de la temporada.
En la Copa Argentina, el Xeneize alcanzó las semifinales después de vencer 3-2 a Racing, con un triplete de Enner Valencia, y deberá enfrentar a Banfield, que eliminó a Deportivo Riestra por penales. En el Torneo Clausura, suma 24 puntos y ocupa el segundo puesto de la Zona A, mientras que lidera la Tabla Anual con 54 unidades, igualado con Argentinos Juniors pero con mejor diferencia de gol. Esa posición lo mantiene en la pelea por la clasificación a la Libertadores 2027.
El calendario será exigente: Boca visitará a Independiente el 25 de octubre, jugará el Superclásico ante River el 1 de noviembre y enfrentará a Defensa y Justicia el 8. El 14 está prevista la semifinal de la Copa Argentina, mientras que la final del Clausura se disputará el 12 de diciembre. Además, si conquista ese torneo, podrá disputar el Trofeo de Campeones frente a Belgrano el 19 de diciembre. Con la Sudamericana como gran objetivo, Paredes y compañía afrontarán semanas decisivas en las que cada partido puede cambiar el balance de todo el año.
