Boca ya empieza a planificar la próxima temporada y tendrá varias novedades en el plantel durante enero de 2027. Agustín Marchesín, Tomás Aranda y Adam Bareiro son los tres futbolistas que, según informó el periodista Diego Monroig, reaparecerán en ese período. La vuelta del arquero será uno de los temas centrales, tanto por su recuperación física como por la incertidumbre que rodea su continuidad contractual en el club.
«Hay tres jugadores que van a reaparecer en enero en Boca: Aranda, Bareiro y Marchesín», afirmó Monroig al referirse a los futbolistas que el cuerpo técnico espera recuperar. El periodista también explicó que Rodolfo «Vasco» Arruabarrena ya cuenta con el resto del plantel, salvo estos casos que deberán seguirse de cara a 2027. Las tres situaciones forman parte de la planificación del entrenador para el próximo año.
En el caso de Marchesín, el regreso estará condicionado por la rehabilitación de una lesión de gravedad. El arquero se rompió el ligamento cruzado de la rodilla derecha en abril, durante un partido frente a Barcelona de Ecuador, y desde entonces trabaja para recuperarse. La previsión de volver en enero representa una referencia para su evolución, aunque su disponibilidad dependerá de cómo avance el proceso médico.
La competencia con Montero y la incógnita por su contrato
Antes de sufrir la lesión, Marchesín era el titular indiscutido de Boca. Su ausencia llevó al club a incorporar al colombiano Álvaro Montero durante el mercado de pases, en una operación cercana a los cuatro millones de dólares. Desde entonces, el guardameta pasó a ocupar el arco xeneize y se convirtió en una alternativa consolidada para el equipo. Si Marchesín vuelve en las condiciones esperadas, ambos podrían disputar el puesto durante la próxima temporada.
El argentino llegó a Boca desde Gremio en enero de 2025 y, antes de quedar fuera de las canchas, acumuló 54 partidos oficiales, con 23 encuentros sin recibir goles y 40 tantos concedidos. Esos números reflejan su recorrido en el club hasta la lesión que interrumpió su continuidad. Su recuperación abre ahora un nuevo escenario para la competencia interna en uno de los puestos más importantes del equipo.
Sin embargo, el principal interrogante no pasa únicamente por su estado físico. El contrato de Marchesín vence en diciembre de 2026 y, según la información difundida al 18 de septiembre, todavía no se habían iniciado negociaciones para renovarlo. El arquero tenía la intención de extender su vínculo y continuar en Boca, pero el calendario plantea una cuestión concreta: su acuerdo actual finalizaría antes de la fecha prevista para su regreso.
Si ambas partes llegan a un entendimiento, Boca podría afrontar 2027 con cuatro arqueros en el plantel: Marchesín, Montero, Leandro Brey y Javier García. Esa posibilidad obligaría a definir cómo se distribuirán las oportunidades y qué lugar ocupará cada uno en la consideración del entrenador. Mientras el club espera la evolución del arquero argentino, su continuidad contractual aparece como una de las decisiones pendientes para la próxima temporada.
