La previa de la revancha entre Boca y Vasco da Gama sumó un nuevo capítulo de tensión después de una publicación que generó malestar en el mundo xeneize. Thiago Mendes, capitán del conjunto brasileño, compartió una ilustración en la que aparecía partiendo por la mitad el escudo de Boca y, tras la repercusión que alcanzó la imagen, decidió borrarla y emitir un pedido de disculpas. El episodio ocurrió después de la victoria de Vasco en la ida de la semifinal de la Copa Sudamericana.
La imagen no tardó en circular entre los hinchas y llegó también al plantel argentino. Aunque Mendes eliminó la publicación pocos minutos después de compartirla, el contenido ya se había difundido en las redes sociales. En Boca tomaron nota del episodio y, según trascendió, lo utilizaron como un incentivo adicional para preparar el encuentro de vuelta, previsto para el martes 20 de octubre.
Ante las críticas, el mediocampista brasileño intentó aclarar lo sucedido y negó que hubiera buscado provocar al rival. “En ningún momento tuve la intención de faltarle el respeto a Boca, a su historia o a su hinchada. Pido disculpas a quien pueda sentirse ofendido. Fue algo totalmente sin intención”, expresó en un comunicado. También explicó que había compartido la imagen en medio de la emoción y la adrenalina del partido, sin prestar atención a todos sus detalles.
La polémica de Mendes y la tensión que también involucra a Neymar
El nombre de Mendes ya había quedado asociado a otra controversia en el fútbol brasileño. En 2020, cuando Neymar jugaba en el Paris Saint-Germain, una patada del mediocampista le provocó una lesión en el tobillo izquierdo y marcó el comienzo de una relación tensa entre ambos futbolistas. El conflicto volvió a quedar expuesto en agosto, durante un encuentro entre Vasco da Gama y Santos por el Brasileirao.
En aquella ocasión, Mendes le negó el saludo a Neymar y el delantero reaccionó públicamente después de la victoria de Santos por 3-0. “Es un don nadie que puede seguir llorando”, lanzó el atacante. El antecedente volvió a tomar relevancia tras la publicación del capitán de Vasco, que ahora quedó bajo la lupa por un gesto que encendió la rivalidad con Boca antes de la definición.
Mientras crece la expectativa por la revancha, el equipo argentino también sigue de cerca la situación física de Leandro Paredes. El mediocampista sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho y su evolución era observada por el cuerpo técnico. Aunque el futbolista tenía la intención de acelerar su recuperación, su presencia en el partido decisivo todavía no estaba confirmada y dependía de su respuesta física.
Por otra parte, la sede del encuentro también generó incertidumbre. El Maracaná aparecía como el escenario previsto y las entradas estaban agotadas, pero Flamengo y Fluminense presentaron un reclamo judicial para impedir que el estadio fuera utilizado. Si la Justicia les daba la razón, la Conmebol debía resolver dónde disputar el partido, con Asunción como una de las alternativas que se mencionaban. Así, Boca y Vasco llegaban a la revancha con varios focos de tensión abiertos, dentro y fuera de la cancha.

