(ARGENTINA) En junio de 2026, Claudio Úbeda terminó su ciclo como entrenador de Boca, tras la eliminación del equipo en la fase de grupos de la Copa Libertadores. El exayudante de Miguel Ángel Russo había quedado al frente tras el fallecimiento del técnico.
En una entrevista con TyC Sports, Úbeda repasó las conversaciones sobre su continuidad con Juan Román Riquelme y el Chelo. “Lo hablamos con Román y el Chelo. Ya Miguel no estaba. Había quedado como interino. A medida que iban pasando los partidos, íbamos hablando del futuro. En una reunión, me comunican que ellos querían que nosotros sigamos con el proyecto. Román lo quería mucho a Miguel, era muy cercano en todo lo que le pasaba. Siempre nos agradeció a nosotros por estar cerca de Miguel en todo momento”, contó.
Claudio Úbeda vinculó el desenlace de su ciclo con el rendimiento en la Libertadores y con la imagen que quedó tras la eliminación. “Siempre en equipos grandes uno se queda con la foto final y la nuestra es cuando terminamos eliminados en Copa Libertadores. Si ganábamos contra Católica posiblemente seguíamos. El fútbol es resultados, no hay posibilidad de pedir tiempo y el resultado final de nuestros partidos de Libertadores no fueron buenos”, explicó.
El vínculo con Riquelme y los referentes del plantel
Sobre su relación con el presidente, Úbeda afirmó que cualquier crítica prefería plantearla en privado. “Si tuviese que decirle algo de crítica como presidente, se lo diría personalmente a él y no lo haría público. Creo que él haría lo mismo conmigo si me tuviese que decir algo conmigo como entrenador”, dijo. Consultado sobre si se había ido bien con los jugadores y el vestuario, respondió: “Sí, sí”.
Al referirse a Leandro Paredes, Claudio Úbeda destacó el lugar que ocupa en el club y su influencia en el grupo. “Siempre lo recalco, no deja de ser algo importante. Para mí, la posición que ocupa Leandro Paredes en el club es muy importante. Es un gran tipo. Al ser buena gente, se rodea de buena gente. Creó un buen clima desde el principio y eso influye mucho”, sostuvo.
Úbeda describió como el peor aspecto del cargo que todo se supiera y como lo mejor el disfrute de lo que ocurría alrededor. “Lo peor es que se sepa todo. Lo mejor, el disfrute de todo lo que pasa alrededor. Desde donde se lo mire, todo es positivo: el ambiente que se genera en la cancha de Boca, la gente… Es lógico que tengas la presión de la gente, de los directivos, de los medios, de todos lados, para que vos ganes. Uno se tiene que acostumbrar y saber que la crítica va a existir siempre. Más, en equipos tan grandes”, explicó. El ex Boca también recordó los partidos ante River como uno de los momentos que más disfrutó: “Dirigiendo a Boca contra River fueron los goles que más disfrutamos. Fueron muy importantes las dos veces que nos tocamos enfrentarnos. Las dos veces, ganamos bien. En una pudimos haberlo hecho con más amplitud en el resultado. Pero ganamos bien los dos partidos”.
El cambio de Exequiel Zeballos ante Racing, en las semifinales del Clausura, fue uno de los episodios más discutidos de su ciclo. Úbeda explicó que buscaba ganar el partido y negó que quisiera que al equipo le fuera mal: “Lo que menos quería era que ese tipo de situaciones impactara en lo que pasó después. En la lógica, en el lugar que estaba yo… Yo quería ganar y meterle cinco goles a Racing en ese partido. Siempre querés triunfar, que te vaya bien. ¿Voy a ser entrenador y pedir que me vaya mal? Entiendo la posición de la gente, que presume cosas que no son reales”, dijo.
