(ARGENTINA) Las versiones sobre un posible regreso de Sebastián Villa a Boca Juniors volvieron a tomar fuerza en las últimas semanas. El delantero colombiano, una de las principales figuras de Independiente Rivadavia, quedó en el centro de la escena luego de que trascendiera su deseo de volver a vestir la camiseta azul y oro. Sin embargo, desde Mendoza llegaron declaraciones que buscan ponerle un freno a las especulaciones.
El encargado de fijar la postura del club fue el presidente de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, quien se mostró contundente al referirse al futuro del atacante. Lejos de abrir la puerta a una negociación accesible, el dirigente dejó en claro que la institución no tiene intenciones de desprenderse de su máxima figura por una cifra inferior a la establecida en su contrato.
Una cláusula millonaria y una advertencia directa
Consultado sobre la posibilidad de una transferencia al Xeneize, Vila fue categórico y no dejó margen para interpretaciones. “La cláusula es de 10 millones de dólares. Si se quiere ir, que venga con los 10 millones de dólares”, afirmó al ser entrevistado por medios nacionales.
La declaración rápidamente generó repercusión porque llega en un momento en el que Boca analiza alternativas para reforzar su plantel. El colombiano aparece como un jugador valorado por parte de los hinchas y su nombre suele reaparecer cada vez que se abre un mercado de pases.
Además de remarcar el valor de la cláusula de rescisión, el presidente mendocino negó cualquier tipo de acercamiento formal desde La Ribera. “No me llamó nadie de Boca. Con Riquelme tengo una buena relación, pero no me llamó por Villa”, aseguró, desmintiendo así los rumores sobre negociaciones avanzadas.
Sin contactos con Riquelme y postura firme
Vila insistió en que hasta el momento no existió ninguna comunicación oficial entre ambas instituciones. “No he tenido ningún contacto con Riquelme ni con nadie de Boca”, reiteró, reforzando la idea de que el interés mediático todavía no se trasladó a una gestión concreta.
El dirigente también dejó en claro que la voluntad del futbolista no será suficiente para forzar una salida. Según explicó, cualquier club que pretenda incorporar al colombiano deberá cumplir con las condiciones establecidas contractualmente. “Él tiene una cláusula de salida y el que lo quiera va a tener que pagar los 10 millones de dólares de la cláusula”, sentenció.
De esta manera, Independiente Rivadavia fijó una postura clara respecto a uno de los futbolistas más buscados del mercado. Mientras Boca continúa evaluando opciones para reforzar su plantel, las palabras de Daniel Vila marcaron un límite concreto: Sebastián Villa solo podrá salir si alguien está dispuesto a desembolsar la totalidad de su cláusula de rescisión.
