(ARGENTINA) Alan Velasco atraviesa una etapa de redefinición en Boca Juniors. Luego de un primer año condicionado por lesiones y rendimiento irregular, el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena decidió ajustar su planificación con el mediocampista y diseñar un nuevo rol para intentar recuperar su mejor versión.
El entrenador no solo le transmitió respaldo en una charla personal, sino que además comenzó a trabajar en una idea futbolística específica para potenciar sus características. La intención es reducir la presión sobre el jugador y ubicarlo en un contexto donde pueda participar más del circuito ofensivo sin quedar aislado del juego.
Un rol más libre y cercano al área
El nuevo enfoque de Arruabarrena apunta a utilizar a Velasco con mayor libertad en tres cuartos de cancha. La idea es que pueda moverse entre líneas, recibir con espacio y asociarse con los delanteros, evitando responsabilidades defensivas excesivas que puedan limitar su despliegue creativo.
En ese esquema, el mediocampista dejaría de ser una pieza fija en la construcción desde zonas más retrasadas para transformarse en un generador de desequilibrio en los últimos metros. El cuerpo técnico considera que ese cambio puede ser clave para explotar su capacidad de gambeta y pase filtrado.
Las lesiones que sufrió durante su primer año en el club también influyeron en este replanteo. Un esguince de tobillo y problemas en las rodillas le quitaron continuidad, lo que impidió consolidar una versión estable dentro del equipo. En total disputó 40 partidos y convirtió tres goles, números por debajo de lo esperado tras su llegada en 2025.
Con este nuevo plan, Arruabarrena busca no solo recuperar físicamente al jugador, sino también reconstruir su confianza dentro del sistema de juego. En Boca entienden que Velasco todavía puede ser importante si encuentra un contexto adecuado y regularidad en su rendimiento.
La pretemporada será determinante para afianzar este nuevo rol. Allí el cuerpo técnico evaluará su respuesta y ajustará detalles del esquema. En un plantel con alta competencia interna, el desafío del mediocampista será adaptarse rápidamente a este nuevo enfoque para sostener su lugar en el proyecto futbolístico del club.

