(ARGENTINA) Boca tuvo este miércoles su segundo amistoso en el ciclo del Vasco Arruabarrena. Pero si bien está en etapa de preparación, resta solo una semana para el debut oficial por Copa Argentina, una prueba en la que no podrá fallar. En ese sentido, no hay dudas que una de las grandes falencias del xeneize se vieron en la creación de juego. Con una lista de jugadores en la mira y un diagnóstico preciso, un periodista no dudó al analizar el panorama.
«En la mitad de la cancha, los tres hombres de esa línea que empezaron el partido fueron Ascaíbar por la derecha, Milton Delgado como un definido número cinco y por la izquierda Belmonte. Ninguno de los tres tuvo un partido importante. Tal vez de Delgado se puede marcar la voluntad de siempre, el marcar, el ocupar posiciones defensivas, pero sí se notó y mucho en la primera parte del partido que Boca tiene una carencia de creación de juego muy notoria», describió Marcelo González en su canal de Youtube.
Con un 4-3-3 que recordó los esquemas que el propio Arruabarrena utilizó en su anterior etapa en el club, los tres volantes titulares asumieron roles bien definidos. Santiago Ascaíbar se ubicó por la derecha y buscó pisar el área rival con alguna proyección, Milton Delgado fue el ancla en el puesto de cinco y Tomás Belmonte intentó iniciar la circulación por la izquierda. Sin embargo, la fluidez ofensiva nunca apareció.
El análisis del mediocampo fue contundente: “Ninguno de los tres tuvo un partido importante”. Si bien se destacó la voluntad defensiva de Delgado, su marca y su ocupación de espacios, la carencia en la creación fue muy notoria durante el primer tiempo. Ascaíbar aprobó sin desentonar, con correcta ocupación de espacios, mientras que Belmonte repitió un nivel discreto, sin gravitar como en sus últimas actuaciones.
Un ataque sin ideas ni presencia ofensiva en el Boca del Vasco Arruabarrena
La falta de generación no se limitó al mediocampo. Alan Velasco volvió a mostrarse chato y no pudo desequilibrar en ningún momento, por lo que fue reemplazado al inicio del complemento. Milton Giménez pasó inadvertido en su ingreso y Miguel Merentiel, aunque con algunos movimientos fuera del área, estuvo lejos del arco rival. El juvenil Nicolás Flores, de 19 años, apenas tuvo apariciones como titular. Los delanteros tuvieron escasa participación, un síntoma que el propio Arruabarrena deberá corregir con urgencia.
La nota positiva la puso Lautaro Blanco, autor de un golazo desde afuera del área en la primera etapa. Su proyección por la banda izquierda fue una de las principales armas ofensivas del equipo, junto con el debut correcto de Leandro Lozano por la derecha. La amplitud que dieron los laterales fue, quizás, el único rasgo de juego que se sostuvo durante los 90 minutos.
Más allá del resultado, el estreno del Vasco Arruabarrena dejó algunas señales de su idea: presión alta, vocación ofensiva y ataque por las bandas. Pero también expuso la necesidad de sumar variantes en ataque, algo que el entrenador ya detectó y que el mercado de pases debería resolver. Sin refuerzos, el sistema corre el riesgo de repetir los mismos problemas del primer semestre.
La pretemporada recién terminó y Arruabarrena tiene poco margen para ajustar piezas. El equipo mostró voluntad, pero la creación sigue siendo una deuda pendiente. El próximo desafío será llevar esa búsqueda de identidad a los partidos oficiales, donde las exigencias no perdonan las carencias que esta tarde quedaron al desnudo.
