(ARGENTINA) El mercado de pases de Boca tiene algunos objetivos que quedaron claros después del primer semestre. Uno de ellos tiene que ver con la defensa central, donde se vieron falencias. Al respecto, hay algunos nombres, pero con situaciones distintas, que tienen en vilo al xeneize.
En ese marco, Lucho Cofano comentó en su canal de Youtube cómo está la situación de cada uno. “Romaña se quiere ir de San Lorenzo, Boca lo quiere, el jugador quiere venir, pero San Lorenzo no parece tener mucha predisposición para venderlo”, describió en primer lugar.
Cabe recordar que el defensor central pidió tres días de margen y ese plazo se agota mañana, cuando debería haber una definición con la comisión directiva encabezada por Marcelo Culotta.
Boca envió una oferta formal que San Lorenzo recibió pero jamás respondió. Romaña ya habló con el club de la Ribera y manifestó su intención de sumarse, aunque la postura del Ciclón volvió la operación extremadamente compleja. “Para mí, a menos que haya un giro de 180 grados, se va a terminar cayendo”, sostuvo entonces Cofano
Otras dos alternativas en Boca
Mientras la novela con San Lorenzo sigue sin final, en las últimas horas aparecieron dos alternativas concretas. “Boca tiene en carpeta dos futbolistas que fueron ofrecidos en estas últimas horas: uno es Sergio Barreto, ex jugador de Independiente, actualmente en Pachuca, y el otro es Alan Franco, otro ex jugador de Independiente, campeón de la Copa Sudamericana 2017 con el Rojo, actualmente futbolista del Sao Paulo.”
Sergio Barreto, de 26 años, actúa en el fútbol mexicano después de haberse formado y debutado en el Rojo. Franco, en cambio, acumula varias temporadas de regularidad en Brasil y es considerado una pieza importante del Sao Paulo, con contrato vigente hasta 2028. Eso obligaría a Boca a desembolsar una suma considerable para sacarlo del club paulista antes de acordar condiciones personales.
La preferencia del periodista que sigue el día a día azul y oro se inclinó por Franco por jerarquía y contextura física, aunque aclaró que la negociación dependerá de lo que suceda con Romaña en las próximas horas. El margen es mínimo: mañana vence el plazo autoimpuesto por el jugador para destrabar su salida de San Lorenzo.
La búsqueda de un central se da en medio de una crisis futbolística que acentuó la urgencia de refuerzos. Boca quedó eliminado en octavos del Torneo Apertura y se despidió en fase de grupos de la Copa Libertadores por primera vez en 32 años, lo que derivó en silbidos en La Bombonera y aceleró el rearmado del plantel que encabeza el presidente Juan Román Riquelme.
Mientras las gestiones por el defensor mantienen la atención, el mercado boquense también registró movimientos en los carriles de Sebastián Villa y Paulo Dybala. El entrenador Rodolfo Arruabarrena llamó a los dos jugadores para comentarles el proyecto, y el cordobés, cuyo contrato con la Roma expira en nueve días, recibió además un nuevo contacto de Riquelme con la oferta formal sobre la mesa. Dybala quedó en responder y el escenario sigue abierto.
Mañana, cuando Lozano se haga la revisión médica, también será la jornada en que Romaña se juegue su futuro. Boca mantiene las dos cartas de recambio —Barreto y Franco— sobre la mesa, pero la prioridad sigue puesta en el colombiano.

