(ARGENTINA) Mientras Boca Juniors continúa con su proceso de reconstrucción tras la eliminación en la Copa Libertadores, en la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme se activó un escenario inesperado: la disputa por Paulo Dybala en el mercado internacional. La aparición de una oferta del City Group cambió el panorama y obligó al Consejo de Fútbol a recalcular su estrategia.
La intención de Riquelme era sostener viva la posibilidad de repatriar al delantero cordobés en el corto plazo, aprovechando su situación contractual y el vínculo afectivo con el fútbol argentino. Sin embargo, el avance del conglomerado internacional obliga a Boca a adoptar una postura más prudente y estratégica.
La postura de Boca ante la irrupción del City Group
En el entorno dirigencial consideran que la oferta del City Group representa un movimiento de gran magnitud económica, difícil de igualar para el fútbol argentino en el contexto actual. Por eso, el plan de Boca no pasa por competir en cifras, sino por mantenerse como una opción deportiva y emocional en caso de que el jugador decida priorizar un regreso al país.
El Consejo de Fútbol entiende que el escenario está dominado por tiempos largos y decisiones personales del futbolista. En ese marco, la estrategia es no retirarse de la conversación, sino sostener el interés institucional mientras se definen las negociaciones entre el jugador, la Roma y el grupo inversor.
Riquelme, según trascendió, apuesta a dos factores clave: el deseo de Dybala de volver a Argentina en algún momento de su carrera y el vínculo cercano con referentes del plantel actual, como Leandro Paredes, quien podría influir en una futura decisión.
Un plan de espera con paciencia como eje
Lejos de una puja directa, la dirigencia xeneize adoptó un enfoque de espera activa. Esto implica seguir de cerca el desarrollo de las negociaciones en Europa sin realizar movimientos apresurados que comprometan la planificación del mercado local.
En paralelo, Boca trabaja en otras alternativas para reforzar el plantel de cara al segundo semestre, consciente de que la llegada de un nombre como Dybala depende de múltiples variables externas. La prioridad inmediata sigue siendo fortalecer el equipo competitivo mientras se mantiene abierta la ilusión por un golpe de mercado.
Por ahora, el escenario está lejos de una definición. El City Group acelera su propuesta, la Roma busca retenerlo y Boca sostiene su interés desde la expectativa. En ese contexto, el plan de Riquelme se apoya en la paciencia, la estrategia y la posibilidad de que el factor emocional termine pesando en una negociación que, por ahora, se juega íntegramente en Europa.

