(ARGENTINA) La posibilidad de que Thiago Almada se convierta en jugador de Boca Juniors sumó un capítulo clave en las últimas horas. En medio de las especulaciones sobre su futuro, trascendió que Juan Román Riquelme tomó la iniciativa y se comunicó directamente con el mediocampista campeón del mundo, en un gesto que reaviva la ilusión del mundo xeneize.
El contacto se produjo en un contexto donde el club analiza alternativas para potenciar el plantel de cara al próximo mercado de pases. Si bien la operación es considerada extremadamente compleja por su magnitud económica y el nivel de competencia internacional, el llamado del presidente de Boca representa un movimiento concreto para conocer la situación del jugador de primera mano.
La charla, según versiones cercanas a la negociación, tuvo un tono exploratorio y apuntó principalmente a expresar el interés institucional en contar con el futbolista en el futuro. Riquelme le habría transmitido a Almada la intención del club de incorporarlo si se presenta una oportunidad viable desde lo contractual y deportivo.
En el entorno del jugador reconocen el contacto, aunque mantienen cautela respecto de cualquier definición inmediata. Almada atraviesa un momento de consolidación en el fútbol internacional y su presente lo mantiene dentro del radar de clubes de Europa y otras ligas con mayor poder económico, lo que complica cualquier avance desde el fútbol argentino.
Un interés que trasciende lo económico
En Boca consideran que el llamado directo del presidente no solo busca abrir una negociación, sino también posicionar al club como una opción posible en el futuro del mediocampista. La intención es sostener el vínculo y dejar instalada la idea de un eventual regreso al país en una etapa posterior de su carrera.
Sin embargo, la realidad del mercado marca una diferencia importante entre el deseo y las posibilidades concretas. El valor del futbolista, su proyección internacional y el interés de otros mercados hacen que cualquier avance dependa de condiciones excepcionales.
A pesar de ello, en el club de La Ribera entienden que este tipo de gestiones forman parte de una estrategia a largo plazo. Mantener el contacto con jugadores de elite es visto como una forma de construir escenarios futuros más favorables en el mercado de pases.
Por ahora, la situación no pasó de un primer acercamiento. Pero el llamado de Riquelme a Almada ya instaló un nuevo capítulo en una historia que, aunque compleja, mantiene viva la ilusión de los hinchas xeneizes.

