(ARGENTINA) Boca Juniors se mueve con decisión en el mercado de pases. Tras un semestre con resultados por debajo de las expectativas, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme considera que llegó el momento de incorporar un futbolista capaz de cambiar la cara del equipo y convertirse en el nuevo líder futbolístico dentro de la cancha.
La búsqueda no apunta a sumar cantidad, sino calidad. En el Consejo de Fútbol entienden que el plantel necesita un jugador distinto, con talento para desequilibrar, generar juego y asumir protagonismo en los partidos más importantes. En ese contexto, hay un nombre que aparece por encima del resto: Thiago Almada.
Almada, el gran objetivo de Boca
El campeón del mundo con la Selección Argentina es el futbolista que más seduce a Riquelme para reforzar la zona ofensiva. Su capacidad para romper líneas, su visión de juego y su actualidad futbolística lo convierten en el perfil ideal que busca la dirigencia para dar un salto de calidad.
En Boca consideran que Almada reúne todas las características necesarias para transformarse en el conductor futbolístico del equipo. Además de su jerarquía técnica, cuenta con experiencia internacional y un recorrido que lo posiciona entre los jugadores argentinos más cotizados del mercado.
La operación, sin embargo, no aparece sencilla. El valor de su ficha y la competencia de otros clubes representan obstáculos importantes para cualquier negociación. A pesar de ello, en La Ribera no descartan realizar un esfuerzo económico significativo si surge una oportunidad concreta.
De Arrascaeta, la alternativa de jerarquía
Mientras Almada encabeza la lista de prioridades, Boca también sigue de cerca la situación de Giorgian De Arrascaeta. El mediocampista uruguayo de Flamengo es otro de los futbolistas que gustan en el Consejo de Fútbol por su talento, experiencia y capacidad para asumir responsabilidades.
De Arrascaeta lleva años siendo una de las figuras más destacadas del fútbol sudamericano y reúne las condiciones que busca Riquelme para reforzar el plantel. Sin embargo, su situación contractual y el peso que tiene dentro de Flamengo convierten cualquier intento en una negociación compleja.
La intención de Boca es clara: incorporar un futbolista que marque diferencias desde el primer día y eleve el nivel colectivo del equipo. Con Almada como principal apuntado y De Arrascaeta como alternativa de lujo, el club busca dar un golpe fuerte en el mercado para recuperar protagonismo y afrontar con mayores garantías los desafíos del segundo semestre.

