(ARGENTINA) Boca comenzó a avanzar en una de las etapas más importantes de su reestructuración para el segundo semestre del año. Mientras el Consejo de Fútbol trabaja en la búsqueda de refuerzos, también tomó decisiones sobre varios futbolistas que no serán tenidos en cuenta. En ese contexto, Nicolás Orsini se convirtió en la primera baja concreta tras acordar la rescisión anticipada de su contrato y quedar con el pase en su poder.
La salida del delantero marca el inicio de una depuración que la dirigencia considera necesaria para reorganizar el plantel profesional después de una primera parte de la temporada con resultados por debajo de las expectativas. El objetivo es reducir la cantidad de jugadores, liberar masa salarial y generar espacio para futuras incorporaciones que se adapten al nuevo proyecto deportivo.
LA PRIMERA SALIDA DE LA REESTRUCTURACIÓN
Orsini había regresado recientemente de su préstamo en Platense, pero no figuraba en los planes para afrontar la segunda mitad del año. Ante ese escenario, ambas partes avanzaron en las negociaciones para poner fin al vínculo que tenía vigencia hasta diciembre y resolvieron la desvinculación de común acuerdo.
El atacante había llegado a Boca en 2021 procedente de Lanús luego de destacarse en el conjunto granate. Sin embargo, nunca logró consolidarse dentro del equipo. Las lesiones, la falta de continuidad y la fuerte competencia en el puesto limitaron sus oportunidades, al punto de cerrar su ciclo con apenas tres goles en 36 partidos oficiales.
Tras perder espacio en la consideración deportiva, el delantero fue cedido a préstamo primero a Unión de Santa Fe y luego a Platense. Aunque sumó minutos en ambos clubes, no consiguió revertir una situación que ya parecía definida dentro de Boca. Su desvinculación era una de las decisiones que la dirigencia tenía pendientes para comenzar el reordenamiento del plantel.
MÁS CAMBIOS EN EL HORIZONTE
La salida de Orsini podría no ser la única en las próximas semanas. En el club también analizan la situación de otros futbolistas que cuentan con pocas posibilidades de continuar y que forman parte de una lista de jugadores prescindibles para el nuevo ciclo. La intención es resolver esos casos antes del inicio formal de la pretemporada.
Con este panorama, Boca busca cerrar una etapa y construir otra. La depuración del plantel aparece como el primer paso de una renovación más amplia que incluirá nuevas incorporaciones y modificaciones en distintas líneas del equipo. La rescisión de Orsini fue apenas el comienzo de un proceso que promete más movimientos durante el mercado de pases.
