(ARGENTINA) El Consejo de Fútbol de Boca continúa con la depuración del plantel tras la dura eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, el golpe más fuerte del ciclo de Juan Román Riquelme como presidente. En las últimas horas, el Xeneize oficializó la salida de un delantero que no entraba en los planes del cuerpo técnico: Nicolás Orsini rescindió su contrato de manera anticipada y ya definió dónde continuará su carrera.
Según indicó TyC Sports, el atacante de 30 años llegó a un acuerdo con la dirigencia para desvincularse del club seis meses antes del vencimiento de su vínculo, pautado originalmente para diciembre de 2026. La rescisión se firmó sin costo para el jugador, que desde hace semanas venía negociando su futuro lejos de La Ribera.
Orsini deja Boca tras haber disputado apenas 26 partidos oficiales desde su llegada a principios de 2022, con un saldo de 2 goles y 1 asistencia. Su ciclo en el club nunca logró consolidarse: alternó buenas actuaciones en reserva con pocas oportunidades en Primera, y en 2026 directamente no fue tenido en cuenta por el entrenador Claudio Úbeda. La falta de minutos y la decisión del Consejo de Fútbol de rearmar el ataque de cara al segundo semestre precipitaron la salida.
El entorno del futbolista no se había pronunciado públicamente hasta el cierre de esta nota, pero fuentes partidarias confirmaron que el destino elegido es Sportivo Luqueño de Paraguay. El libro de pases en ese país permanece abierto, lo que facilitó las negociaciones. Orsini viajará en las próximas horas a Asunción para realizarse la revisión médica y firmar su nuevo contrato.
La salida del ex Lanús se da en un contexto de reestructuración profunda en el plantel. La eliminación de la Libertadores —la primera en fase de grupos en 32 años— y el traspié en octavos del Torneo Apertura frente a Huracán obligaron al Consejo a acelerar depuraciones. Orsini es la segunda baja confirmada en este mercado de invierno, después de que Frank Fabra acordara su incorporación a Argentinos Juniors.
En el ataque, Boca sufre además una crisis de lesiones: Miguel Merentiel padece una rotura fibrilar en el sóleo, Edinson Cavani todavía no alcanzó su mejor forma física tras una recuperación prolongada y Milton Giménez, el goleador del equipo, es seguido de cerca por clubes del exterior. Con el libro de pases argentino aún cerrado hasta julio, la partida de Orsini profundiza la necesidad de incorporar un centrodelantero, una de las prioridades que Riquelme ya blanqueó puertas adentro.
Orsini se marcha con el pase en su poder y la promesa de tener la continuidad que nunca encontró en La Bombonera. Su nuevo desafío en Paraguay arranca de inmediato: el club espera que se sume a los entrenamientos esta misma semana y esté disponible para el reinicio del torneo local.

