(ARGENTINA) Boca tiene varios sueños en este mercado de pases pensando en mejorar en el próximo semestre. Y uno de ellos es el de Nahitan Nández, de recordado paso por el xeneize. Y si bien la negociación es muy difícil, una situación que no estaba en los planes podría ayudar a destrabarlo. Y al respecto, cumple un rol importante nada menos que el Vasco Arruabarrena.
Está claro que el volante uruguayo, hoy en Al Qadsiah de Arabia Saudita, es uno de los nombres que más seducen a Juan Román Riquelme para reforzar un puesto que dejó dudas durante la primera mitad del año.
Según informó el periodista Martín Costa en Radio Splendid, el nuevo entrenador del Xeneize conoce muy bien a Nández. Arruabarrena lo tiene visto de cerca por haberse enfrentado a él en el fútbol saudí y también siguió su rendimiento en la Selección de Uruguay. Para el Vasco, el futbolista ofrece las condiciones que hoy le faltan al equipo en el lateral derecho.
Sin embargo, la operación no es sencilla. Semanas atrás, el representante del jugador, Pablo Bentancur, tiró un baldazo de agua fría al declarar en Carve Deportiva: “Lo de Boca es algo que se tiene que mover el equipo por él, hoy lo veo medio difícil”. Esa frase pinchó el globo de ilusión que se había generado entre los hinchas y puso la pelota del lado de la dirigencia.
Pese a ese antecedente, el arribo de Arruabarrena modificó el escenario. El DT imagina a Nández principalmente como marcador de punta derecho, un puesto donde el club no logró encontrar una respuesta definitiva durante el semestre. El uruguayo, que también puede jugar como volante, dejó un grato recuerdo en su primer paso por la institución entre 2017 y 2019, donde disputó 67 partidos y ganó la Superliga 2017/2018 y la Supercopa Argentina 2018.
La pulseada por el precio de Nández
El gran obstáculo para concretar la vuelta de Nández es económico. El jugador tiene contrato vigente con Al Qadsiah hasta mediados de 2027 y su cláusula de salida ronda los 5 millones de dólares. A ese monto hay que sumarle un salario muy elevado para los parámetros del fútbol argentino, fruto de su presente en el mercado saudí.
A la ecuación se le agrega un contexto particular: Nández quedó afuera de la lista de Uruguay para el Mundial 2026 por decisión de Marcelo Bielsa. Tras conocerse la noticia, el mediocampista viajó a Bariloche para descansar con su familia, a la espera de definiciones laborales. Su deseo de volver a Boca nunca lo ocultó: meses atrás reveló que Juan Román Riquelme le había escrito “un poco en chiste” para preguntarle si seguiría “de vacaciones en Arabia” o si prefería pegar la vuelta. “Él me dijo que en Boca dejé un lindo recuerdo y le gustaría que vuelva”, contó entonces Nández sobre una charla con el presidente xeneize.
Cualquier avance en el mercado de pases dependerá de la voluntad del club para hacer una inversión importante y de la predisposición del uruguayo para facilitar su salida. Por ahora, Nández sigue en la carpeta boquense y la mirada de Arruabarrena inclina la balanza a favor de un regreso que ilusiona a La Ribera.

