(ARGENTINA) «Es una deuda o cuenta pendiente que tengo, si se da estoy preparándome todos los días para estar ahí». La frase, cargada de ilusión y melancolía, la soltó un viejo conocido del fútbol argentino que todavía espera el llamado de Juan Román Riquelme. Se trata de Antonio Mohamed, quien se lamentó de que el presidente de Boca no lo haya convocado para ser el reemplazante de Claudio Úbeda.
Fue durante una charla con TyC Sports donde el «Turco» descartó que haya existido un contacto formal. «Llamado oficial de Boca no hubo», disparó el entrenador, que era uno de los nombres favoritos en las encuestas para agarrar el buzo del Xeneize.
Lo que dijo Mohamed
Lejos de mostrarse ofuscado, admitió que esta vez sintió más respaldo en la calle. «Esta vez fue donde más consenso popular tuve», explicó. Y sin vueltas, remarcó su convicción de que habrá revancha: «Vengo haciendo las cosas de manera muy ordenada, estoy seguro que va a llegar el momento de dirigir Boca y, si no, es porque el destino así lo quiso».
El técnico, que viene de triunfar en el fútbol mexicano, remarcó que trabaja con la mira puesta en ese objetivo. Lo considera una cuenta sin cerrar en su carrera y no baja los brazos pese a haber quedado descartado en esta ocasión.
Mientras tanto, el encargado de tomar la decisión ya definió el rumbo. Tras la salida de Úbeda, Riquelme optó por Rodolfo Arruabarrena para su segundo ciclo en el club. La dirigencia busca dejar atrás la crisis que dejó al Xeneize fuera de la Copa Libertadores en fase de grupos por primera vez en 32 años y eliminado en octavos del Apertura.
Arruabarrena no fue el único que compitió por el cargo. Cristian «Kily» González, de gran relación con Riquelme, también era candidato. Semanas atrás había blanqueado su ilusión en ESPN: «¿Quién no sueña con dirigir Boca? Uno tuvo la suerte de jugar en ese club que es maravilloso y sí, te moviliza. Tenés que estar preparado y tener mucha personalidad. Tenés que tratar de aislarte».
Con el ciclo de Arruabarrena ya en marcha en la pretemporada, Mohamed seguirá esperando su chance. Por ahora, se mantiene enfocado en su carrera mientras la cuenta pendiente con La Ribera sigue abierta.

