(ARGENTINA) El Vasco Arruabarrena tiene varias cuestiones que resolver en su nuevo Boca, buscando dejar atrás las falencias del ciclo Úbeda. Y en ese sentido, una de las cuestiones está vinculada a la zaga central, donde los nombres no terminan que convencer. Así, el amistoso de este miércoles tuvo como protagonista a Lautaro Di Lollo, pero sin alcanzar un nivel deseado. Lo que abrió paso a la posibilidad de que pierda el puesto.
“Empieza a ser un interrogante grande quiénes serán los que se queden con la saga de defensores centrales para el primer partido. ¿Figal le estará ganando el puesto a Dilolo? La verdad no me gustó el ingreso de Dilolo. Tampoco destaco demasiado el partido de Figal”. El periodista Marcelo González fue quien abrió paso a la duda que tal vez esté entre las principales del xeneize.
Di Lollo ingresó en el segundo tiempo del triunfo 1-0 ante Athletico Paranaense en Salta y su actuación dejó más dudas que certezas. Recibió un puntaje de 5 en la evaluación jugador por jugador que se difundió tras el encuentro, con una observación concreta: “Algunas imperfecciones, sobre todo en pases y lanzamientos largos”. El marcador central que había sido titular indiscutido para el ciclo anterior no logró afirmarse ni mostrar la seguridad que supo exhibir en el semestre pasado.
La mirada de González no fue más indulgente con Nicolás Figal, el capitán que arrancó desde el vamos en Salta. “No destaco demasiado el partido de Figal”, sostuvo, aunque reconoció que quienes lo acompañaron en la zaga no tuvieron sobresaltos: “En el segundo marcador central creo que no tuvieron problemas ni Costa cuando jugó ni Pellegrino cuando le tocó ingresar”. La pelea por un lugar en la defensa quedó completamente abierta para Rodolfo Arruabarrena, que recién empieza a delinear su once ideal.
El propio González se mostró cauto con el debut de Leandro Lozano, el único refuerzo que sumó Boca hasta el momento en este mercado de pases. “Recién te mencionaba a Leandro Lozano, que arrancó como titular, el proveniente de Argentinos Juniors y hasta el momento único refuerzo que tiene el equipo en esta parte de la temporada. Es un partido correcto, sin destacarse demasiado, pero sin equivocaciones, lo cual para el primer paso creo que lo tenemos que tomar como un aspecto bastante positivo”, explicó. Para el analista, el lateral derecho aprobó su estreno sin sobresaltos, una señal alentadora para un puesto que exigía recambio.
La cláusula que blinda a Di Lollo
Mientras el Vasco evalúa si Di Lollo le gana la pulseada a Figal o si debe buscar otra variante, desde Brasil ya se anotaron para llevarse al defensor. San Pablo aparece como el principal interesado y evalúa avanzar con sondeos formales en las próximas semanas. Sin embargo, en la Ribera fijaron una postura inamovible: solo lo venderán si algún club paga el valor de su cláusula de rescisión, cercana a los 20 millones de dólares.
El contrato de Lautaro Di Lollo con Boca se extiende hasta el 31 de diciembre de 2029, un vínculo de largo aliento que le otorga a la dirigencia una posición negociadora muy firme. El zaguero viene de disputar más del 80% de los partidos en el semestre y su proyección lo puso en la vidriera internacional, pero los últimos rendimientos encendieron un debate sobre su regularidad justo en el arranque de la nueva etapa con Arruabarrena.
Arruabarrena, que ya empezó a imprimirle al equipo un 4-3-3 de vocación ofensiva con laterales bien proyectados, necesita resolver la incógnita de la zaga central antes del inicio de la competencia oficial. El mercado de pases todavía debe aportar variantes, sobre todo en la ofensiva, y una eventual salida de Di Lollo obligaría a salir a buscar un reemplazante en un puesto sensible. Con la cláusula como blindaje y sin apuro, en Boca esperan definiciones: la pelota está en los pies del Vasco.
