(ARGENTINA) Leandro Paredes volvió a quedar en el centro de la escena a pocas horas de la final del Mundial 2026. En el último entrenamiento de la Selección argentina, Lionel Scaloni protagonizó un gesto que despertó todo tipo de especulaciones y que muchos interpretaron como una señal de confianza hacia el mediocampista de cara al duelo decisivo frente a España.
La práctica, desarrollada en el Red Bulls Performance Center de Nueva Jersey, comenzó con 45 minutos de demora debido a una tormenta eléctrica. Una vez que el plantel pudo salir al campo de juego, el entrenador organizó los primeros trabajos recreativos y luego repartió personalmente las pecheras naranjas entre los futbolistas.
El gesto de Scaloni con Paredes
En un primer momento, Scaloni fue entregando las pecheras a distintos jugadores, pero llamó la atención que Leandro Paredes quedara afuera del reparto inicial. Sin embargo, cuando completó la primera vuelta alrededor del círculo de futbolistas, el entrenador regresó especialmente para entregarle una pechera al volante, una imagen que no pasó inadvertida entre los periodistas presentes.
Después de Paredes, Scaloni también repartió pecheras a Alexis Mac Allister y Thiago Almada, completando el grupo que trabajó en ese primer ejercicio. Aunque el significado del movimiento no fue confirmado por el cuerpo técnico, rápidamente comenzaron las interpretaciones sobre un posible indicio de la formación para enfrentar a España.
La presencia de Paredes entre los elegidos alimenta la posibilidad de que vuelva a integrar el mediocampo desde el arranque. El volante fue una pieza importante durante el torneo y aporta equilibrio, manejo de la pelota y experiencia en partidos de máxima exigencia, características que podrían resultar fundamentales en una final mundialista.
Sin embargo, Scaloni es conocido por no entregar pistas fácilmente. De hecho, el entrenador había reconocido en la conferencia de prensa previa que no había podido probar demasiado debido al ajustado cronograma de actividades y al cansancio acumulado tras el viaje a Nueva Jersey.
Por ese motivo, el reparto de pecheras podría haber sido una simple organización del entrenamiento o una maniobra para confundir a Luis de la Fuente y al cuerpo técnico español. La única certeza es que Paredes volvió a ocupar un lugar destacado en una práctica seguida de cerca por todo el mundo.

