(ARGENTINA) La FIFA tiene prácticamente decidido aumentar el cupo del Mundial de Clubes de 32 a 48 equipos para la edición de 2029, una decisión con un fuerte impulso comercial que le abre una puerta a Boca Juniors para volver a la máxima competencia internacional de clubes.
El principal argumento detrás de esta medida es netamente económico: la inclusión de más potencias elevaría el valor del torneo y facilitaría la venta de los derechos de televisión y publicidad. La determinación nació de la presión ejercida por instituciones de élite de Europa, como el Barcelona, el Manchester United y el Liverpool, que sufrieron la frustración de quedarse afuera de la edición 2025.
Para avanzar en la expansión, la FIFA acordó crear una empresa conjunta con el grupo de presión European Football Clubs (EFC), según reveló el periodista Matt Hughes. Esta alianza comercial busca potenciar el negocio y acelerar la ampliación a 48 plazas para cuando el evento se celebre a fines de esta década.
Las cifras que maneja la competencia son descomunales. En la edición inaugural, el campeón europeo facturó cerca de 115 millones de dólares, y un nuevo acuerdo global de televisión está tasado en 1.000 millones de dólares con diversas cadenas de streaming. Asegurar un boleto garantizaría ingresos de esa magnitud, el salto financiero que Boca necesita para consolidar su economía y retener figuras ante el constante acecho del mercado extranjero.
El panorama en el ranking de la Conmebol, sin embargo, es complejo para el club de la Ribera. La temprana eliminación continental en la temporada 2026 dejó a la institución con apenas 10 puntos acumulados, muy lejos de la zona de clasificación directa que lideran los equipos brasileños.
Para decir presente en el Mundial de Clubes 2029, Boca está casi obligado a ganar la Copa Libertadores en 2027 o 2028 o, en su defecto, a firmar campañas perfectas que le permitan escalar drásticamente en el ranking. No hay margen de error en los próximos años.
La dirigencia del club azul y oro sigue de cerca la definición del nuevo formato. Sumar más cupos significaría mayores facilidades de clasificación para la región sudamericana, una ventana que en Boca consideran ineludible tras haber participado del torneo en 2025. El desafío inmediato pasa por reconstruir el rendimiento internacional de un equipo que necesita reencontrarse con las instancias decisivas del continente para no quedar afuera del negocio multimillonario que se avecina.
