(ARGENTINA) La visita al predio de La Agustina fue un gesto cargado de emoción que reavivó viejos anhelos y agitó aún más un mercado de pases que ya lo tiene como protagonista. En medio de versiones que lo acercan cada vez más a La Ribera, Paulo Dybala volvió a pisar el césped que lo vio nacer como futbolista en Instituto Atlético Central Córdoba.
El delantero campeón del mundo con la Selección Argentina recorrió las instalaciones del club de Alta Córdoba en una movida de carácter “institucional y nostálgica”. Las imágenes del cordobés en el predio se viralizaron de inmediato y desataron la ilusión de los hinchas de la Gloria, que sueñan con verlo cerrar su carrera con la camiseta albirroja. Sin embargo, la realidad contractual indica que su futuro inmediato sigue estando en Europa.
Mientras en Córdoba la visita se vivió como una señal emotiva, en Buenos Aires crecen las versiones que lo vinculan con Boca. El periodista Leo Paradizo, de ESPN, aseguró que ya existe un principio de acuerdo para que Dybala se ponga la azul y oro. “Existe un acuerdo de principio para que el atacante se ponga la azul y oro después de la Copa del Mundo 2026”, afirmó el cronista, encendiendo la ilusión en el mundo xeneize.
La sombra de Boca
En el plano internacional, la información de Paradizo agrega que el jugador ya tendría un contrato acordado con el club de La Ribera y su regreso al fútbol argentino se concretaría una vez finalizada la cita mundialista. La versión tomó tal trascendencia que ocupó tapas de diarios deportivos, pero choca de frente con su presente en Italia.
Es que Dybala tiene contrato vigente con la Roma hasta el 30 de junio de 2026 y continúa siendo una pieza importante en el equipo. Hace meses, su representante negoció con el director deportivo Tony D’Amico una reducción salarial del 65% que consolidó su continuidad en la capital italiana. Aunque no hay una cifra unánime sobre el nuevo monto —algunas versiones señalan que su ficha pasó de 8 a 3 millones de euros anuales y otras que el recorte fue a 2,5 millones—, el gesto fue un guiño claro a su permanencia.
A pesar de la repercusión de su visita a La Agustina, no existen negociaciones ni movimientos formales para un regreso a Instituto. La escala en Córdoba fue, por ahora, apenas una visita a sus orígenes.
Hasta que su vínculo con la Roma expire en junio de 2026, cualquier regreso al fútbol argentino aparece como una posibilidad de mediano plazo. Por lo pronto, la pelota queda del lado del Consejo de Fútbol que lidera Juan Román Riquelme y de la decisión final del jugador tras el Mundial.

