(ARGENTINA) El futuro de Paulo Dybala sigue sin definiciones, y en Boca Juniors la postura es clara: expectativa total y cautela absoluta tras el contacto inicial impulsado por Juan Román Riquelme.
Un escenario sin apuro pero con atención máxima
El delantero de la AS Roma atraviesa un momento clave de su carrera, con varias alternativas abiertas para su futuro. En ese contexto, la dirigencia xeneize decidió no acelerar nuevas gestiones y esperar una respuesta formal del jugador.
En Boca consideran que cualquier movimiento adicional en esta etapa podría ser contraproducente, por lo que el foco está puesto únicamente en aguardar la decisión del atacante.
Expectativa en el entorno xeneize
Tras el llamado inicial, en el club se instaló una sensación de ilusión moderada, aunque sin generar mayores avances en la negociación. La lectura interna es que el desenlace depende exclusivamente del futbolista y de su análisis sobre si continuar en Europa o cambiar de rumbo.
Por eso, la dirigencia se mantiene en modo espera, sin nuevas intervenciones, confiando en que el tiempo juegue a favor de la posibilidad.
La pelota, del lado de Dybala
En este escenario, Boca no modifica su postura ni agrega presión. Todo queda supeditado a la definición de Dybala, que deberá resolver en los próximos días su futuro inmediato.
Mientras tanto, el club xeneize se mantiene expectante, atento a cualquier señal, pero sin salir de su estrategia de cautela en una de las posibles bombas del mercado de p
