(ARGENTINA) La salida de Ezequiel “Chimy” Ávila de Real Betis cambió por completo su panorama de cara al mercado de pases y volvió a instalar su nombre como una posibilidad para Boca. A diferencia de lo ocurrido a comienzos de año, cuando cualquier intento de incorporación dependía de una negociación con el club español, ahora el delantero quedó en libertad de acción. Esa condición le permite escuchar ofertas y acordar directamente con el equipo que considere más conveniente para continuar su carrera.
La desvinculación del atacante se concretó luego de que Betis ejecutara la cláusula de rescisión unilateral de su contrato, abonando una compensación de 50.000 euros. De esta manera, el futbolista de 31 años quedó con el pase en su poder y sin necesidad de que un nuevo club pague una transferencia. Ese escenario modifica significativamente las condiciones de una eventual negociación y convierte al delantero en una alternativa más accesible desde el punto de vista económico.
¿Qué debería pagar Boca si decide avanzar?
Si Boca decide ir por Chimy Ávila, no tendrá que desembolsar dinero por la ficha del jugador, ya que se encuentra libre. Sin embargo, la operación no sería completamente gratuita. La dirigencia deberá negociar un contrato que contemple el salario del futbolista, una posible prima por la firma y otros incentivos habituales en este tipo de acuerdos. Esos conceptos podrían representar una inversión importante, aunque inferior a la que implicaría comprar el pase de un delantero con contrato vigente.
El nombre de Ávila no es nuevo en la órbita del club de la Ribera. Durante el último mercado de verano, el Consejo de Fútbol siguió de cerca su situación y analizó la posibilidad de incorporarlo. En aquel momento, la continuidad del jugador en Betis y el costo de una eventual transferencia terminaron enfriando cualquier avance, por lo que nunca llegó a presentarse una oferta formal.
Ahora el contexto es diferente y Boca necesita reforzar su ataque para afrontar el segundo semestre. Las lesiones que afectaron a Miguel Merentiel y Edinson Cavani obligan a buscar variantes con experiencia y capacidad para competir de inmediato. En ese sentido, Chimy Ávila reúne características que resultan atractivas para el cuerpo técnico y para la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme.
Por el momento no existe una negociación formal entre Boca y el entorno del delantero. El futbolista evaluará las propuestas que reciba durante las próximas semanas antes de definir el próximo paso de su carrera. Al no haber un club propietario de su pase, todas las instituciones interesadas competirán en igualdad de condiciones y el aspecto determinante será el proyecto deportivo y las condiciones contractuales que puedan ofrecerle.
Mientras tanto, Boca sigue atento a la evolución del mercado y mantiene abierta la posibilidad de avanzar si considera que las condiciones son favorables. La chance de incorporar a un delantero con trayectoria internacional, sin necesidad de pagar una transferencia, aparece como una oportunidad interesante para fortalecer el plantel en una etapa clave de la temporada.
