(ARGENTINA) El futuro de Edinson Cavani tiene en vilo a Boca por estas horas y amenaza con convertirse en una novela. Ante el hartazgo en la dirigencia y el deseo del Vasco Arruabarrena de no contar ya con él, apareció un hecho fuera de radar que podría detener cualquier medida.
Fue Augusto César quien hizo foco sobre el presente de Edinson Cavani en Boca y marcó una postura que combina el hartazgo dirigencial con un obstáculo reglamentario ineludible. Cavani arrastra una lesión lumbar que lo deja sin margen de acción inmediata y en el club ya definieron su rol para la pretemporada que arranca este jueves.
“Cavani es totalmente prescindible”, disparó César en su espacio. La frase resume el deseo de la directiva de acelerar una salida que, por ahora, se frena en el consultorio médico.
Pero el propio periodista matizó la definición con una aclaración clave. “Hay un tema médico que hay que respetar y que Boca lo tiene que respetar como club”, remarcó. El delantero viene de someterse a una termolesión por radiofrecuencia con el objetivo de dejar atrás los dolores lumbares que apenas le permitieron sumar poco más de 90 minutos en dos partidos durante todo 2026.
La reunión que expondrá el lugar de Cavani
El jueves, con el inicio de la pretemporada en el Predio, se producirá la foto que faltaba. Según anticipó César, Rodolfo Arruabarrena y Cavani se verán cara a cara apenas arranquen los trabajos. La charla servirá para poner blanco sobre negro respecto de las expectativas del cuerpo técnico.
Sin vueltas, el conductor deslizó cuál será el mensaje para el goleador. “Veremos cuando le digan que aunque esté bien va a correr desde atrás”, ironizó. Y completó el panorama con un remate cargado de resignación: “La respuesta del bueno de Edi”.
La decisión institucional ya está tomada, pero el presente físico de Cavani patea cualquier definición para más adelante. El jueves, con las valijas casi armadas y las lumbares todavía a cuestas, el delantero se sentará frente al entrenador para escuchar lo que parece un final cantado.

