(ARGENTINA) Carlos Palacios quedó en el centro de la tormenta en Boca: la dirigencia decidió ponerlo a la venta y pide 5 millones de dólares para desprenderse del chileno, el mismo monto que invirtió en 2025. La decisión, que ya era un secreto a voces en Brandsen 805, se aceleró tras sus declaraciones en el aeropuerto de Santiago, donde dejó abierta la chance de volver a Colo-Colo.
En el programa Somos Boca, que se emite por Radio República, los panelistas liquidaron a Palacios con un enojo indisimulable. “Creemos que está terminado su ciclo en Boca. No gustó para nada”, lanzó uno de los periodistas. La mesa fue más allá y apuntó contra la actitud del jugador: “Primero para que te quieran tenés que hacer las cosas bien. De una falta de cariño por donde está jugando”.
Los integrantes del ciclo radial recordaron el desgaste que significó la incorporación de Carlos Palacios y no ocultaron su fastidio por lo que consideran un gesto de ingratitud. “Boca se peleó con Colo Colo para traerlo”, enfatizó el panelista, en referencia a la dura negociación que encabezó Juan Román Riquelme para sacarlo del fútbol chileno. La sensación puertas adentro, según reflejaron, es que el futbolista nunca devolvió en la cancha el esfuerzo institucional que se hizo por él.
La bronca explotó a partir de las definiciones del propio Palacios en su llegada a Chile, adonde viajó tras finalizar la competencia y el inicio del parate. Según pudo saber el periodista Martín Costa en ESPN, la actitud del volante “no cayó para nada bien en Boca” y puertas adentro puntualizan que en sus declaraciones hubo cierto desprecio hacia el Xeneize. Ese gesto fue el que más molestó en Riquelme y la cúpula dirigencial.
En ese contexto, la dirigencia xeneize no tardó en tomar una nueva postura. En Brandsen 805 decidieron poner en venta a Palacios y están dispuestos a negociarlo en este mercado siempre que aparezca una oferta concreta. La cifra pretendida es la misma que se pagó por su ficha, y Colo-Colo ya lo anotó en su carpeta de refuerzos.
A la polémica por sus declaraciones se suma un presente futbolístico que tampoco ayuda. La dirigencia y el cuerpo técnico ya habían iniciado una evaluación estricta sobre Palacios antes del cortocircuito mediático. La irregularidad mostrada en el campo de juego fue determinante para que la institución pusiera en duda su continuidad, y su adaptación táctica al sistema actual también quedó bajo la lupa.
Hasta el momento no existe una negociación formal avanzada con Colo-Colo ni con ninguna otra institución, por lo que la situación permanece en un compás de espera. Mientras tanto, la pregunta que sobrevuela a Boca es si Carlos Palacios tiene resto anímico y futbolístico para intentar revertir un vínculo que parece completamente astillado.

