(ARGENTINA) La llegada de Rodolfo Arruabarrena a Boca no tardó en generar decisiones fuertes en un plantel atravesado por la incertidumbre y la necesidad de reordenamiento tras una temporada irregular. En ese contexto, el futuro de Exequiel Zeballos se convirtió en uno de los temas más sensibles dentro del club, con una postura del Consejo de Fútbol que ya generó polémica interna.
El delantero chaqueño de 24 años no termina de resolver su continuidad y, ante la falta de una oferta concreta desde el exterior y la indefinición sobre su renovación, en Boca comenzaron a endurecer la postura. La situación se volvió un punto de conflicto justo en el arranque del nuevo ciclo del “Vasco”.
El Consejo tomó una decisión que genera tensión
Según trascendió desde el entorno dirigencial, el Consejo de Fútbol encabezado por Juan Román Riquelme analiza seriamente la posibilidad de “apartar” a Zeballos del plantel profesional si no define su futuro en el corto plazo. La medida implicaría que el futbolista entrene de manera diferenciada hasta que su situación contractual quede resuelta.
La decisión responde a la necesidad del club de ordenar el plantel antes del inicio de la pretemporada y evitar escenarios de indefinición que puedan afectar la planificación deportiva. Sin embargo, la postura no es unánime y genera debate puertas adentro por tratarse de uno de los jugadores con mayor proyección del club.
La falta de una oferta formal del exterior, sumada a la ausencia de una respuesta definitiva por parte del entorno del jugador sobre la renovación, aceleró la toma de decisiones en La Ribera.
Un futuro abierto en medio de la presión del nuevo ciclo
Mientras tanto, Arruabarrena ya dejó en claro que considera a Zeballos una pieza clave dentro de su esquema y que incluso lo proyecta como titular en caso de continuar en el club. Este respaldo contrasta con la postura más dura del Consejo, que busca definiciones inmediatas para evitar conflictos contractuales a futuro.
En este escenario, la reunión prevista en Boca Predio será determinante. Allí, el jugador deberá resolver si apuesta a quedarse con protagonismo en el nuevo proyecto o si insiste en una salida que, por ahora, no cuenta con un destino concreto.
Con el mercado de pases en marcha y la presión por reordenar el plantel, el caso Zeballos se convirtió en uno de los primeros focos de tensión del ciclo Arruabarrena, con una decisión que podría marcar el tono de la nueva etapa en Boca.

