(ARGENTINA) Thiago Almada volvió a instalarse en el centro de la escena del mercado de pases argentino luego de una revelación realizada por el periodista Flavio Azzaro. El conductor aseguró que Boca Juniors ya hizo llegar un mensaje al entorno del futbolista y que está dispuesto a realizar un importante esfuerzo económico para intentar incorporarlo una vez finalizado el Mundial.
La frase que encendió la ilusión de los hinchas xeneizes fue contundente. “Si Almada no consigue club después del Mundial, Boca le hizo saber que está dispuesto a traerlo a la Argentina y pagarle el contrato que desee”, afirmó Azzaro. La declaración rápidamente generó repercusión en redes sociales y alimentó las especulaciones sobre uno de los posibles grandes movimientos del próximo mercado.
Un sueño que entusiasma en Boca
Aunque por el momento no existen negociaciones formales, el interés de Boca por el mediocampista ofensivo es real. En el club consideran que Almada reúne todas las condiciones para transformarse en una de las figuras más importantes del fútbol argentino y en un refuerzo de jerarquía internacional para afrontar los próximos desafíos deportivos.
El ex futbolista de Vélez atraviesa un gran momento en su carrera. Tras consolidarse en el exterior y ganarse un lugar dentro de la Selección Argentina, su cotización creció de manera considerable. Además, su juventud y proyección hacen que continúe siendo seguido de cerca por importantes equipos de Europa y otras ligas de primer nivel.
Sin embargo, Boca estaría dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad que surja en el futuro. La dirigencia entiende que el regreso de una figura de semejante calibre tendría un fuerte impacto tanto dentro de la cancha como desde el punto de vista institucional y comercial. Por eso, mantienen abierto el seguimiento de su situación.
Los obstáculos para concretar la operación
A pesar del interés, la llegada de Almada no aparece como una negociación sencilla. El principal desafío es económico, ya que el jugador posee un valor de mercado muy elevado y un salario difícil de igualar para cualquier club argentino. Además, su presente internacional hace pensar que seguirá recibiendo propuestas del exterior.
Por ahora, el escenario está sujeto a múltiples variables. La posibilidad de que Almada regrese al país dependerá de las ofertas que reciba después del Mundial y de sus propias decisiones deportivas. Mientras tanto, Boca ya dejó clara su postura: si se presenta la oportunidad, hará todo lo posible para intentar sumar a una de las grandes figuras del fútbol argentino de los últimos años.

