(ARGENTINA) En medio de la búsqueda de un extremo para el segundo semestre, Boca Juniors mantiene activo el frente de negociaciones por Kevin Serna, mientras analiza alternativas en un mercado que todavía no ofrece definiciones concretas.
El colombiano de Fluminense aparece hoy como el principal plan B en caso de que no prospere el regreso de Sebastián Villa desde Independiente Rivadavia, una operación que viene mostrando avances y retrocesos en los últimos días.
Por el momento, en Boca no hay una oferta nueva presentada ni conversaciones avanzadas con el club brasileño. La situación del futbolista se mantiene en etapa de sondeos, con consultas informales sobre condiciones contractuales y la posible disposición de Fluminense a abrir una negociación.
El principal obstáculo es claro: el vínculo vigente de Serna hasta 2028, lo que obliga a una eventual compra o a una oferta que convenza a la dirigencia del club de Río de Janeiro. En ese contexto, en la Ribera entienden que no será una operación rápida ni sencilla.
Un interés que se reactiva
El nombre de Serna no es nuevo en el radar xeneize. Ya en ciclos anteriores, el club intentó acercarse al atacante cuando jugaba en Alianza Lima, pero las condiciones económicas en ese momento cerraron cualquier posibilidad.
Ahora, con mayor recorrido en el fútbol brasileño y mayor cotización, su caso vuelve a escena como una opción de jerarquía pero difícil de ejecutar.
En el Consejo de Fútbol que encabeza Juan Román Riquelme consideran que Serna encaja en el perfil buscado: extremo rápido, desequilibrante y con capacidad para jugar por ambas bandas. Sin embargo, la decisión final estará atada a la viabilidad económica del pase.
Mientras tanto, el escenario se mantiene abierto: Villa sigue siendo la prioridad en negociación, y Serna aparece como el plan alternativo que Boca sostiene en evaluación constante, a la espera de señales concretas desde Brasil.

