(ARGENTINA) La lesión de Adam Bareiro obligó a Boca a modificar sus prioridades en el mercado de pases. Con el paraguayo fuera de las canchas por varias semanas, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme trabaja para incorporar un centrodelantero y uno de los nombres que más seduce al cuerpo técnico es el de David Romero, figura de Tigre.
Boca ya inició gestiones por David Romero, pero la competencia crece
El atacante fue recomendado por Rodolfo Arruabarrena, quien considera que reúne las características que busca para reforzar el ataque xeneize. Su presente en Tigre despertó el interés de varios clubes y Boca ya realizó un primer sondeo para conocer las condiciones de una eventual negociación.
Sin embargo, el panorama no es sencillo. Según trascendió, tanto Al-Hilal como Venezia presentaron ofertas formales por el futbolista. De esta manera, Romero analiza la posibilidad de continuar su carrera en Europa o aceptar una propuesta económicamente muy superior desde el fútbol de Arabia Saudita, dos escenarios que complican las aspiraciones del club de la Ribera.
A pesar de esa competencia, Boca decidió avanzar. De acuerdo con la información brindada por el periodista Augusto César, la dirigencia ya mantuvo un contacto con Tigre para consultar las condiciones de la operación. En Victoria analizan las distintas propuestas recibidas y todavía no tomaron una decisión definitiva sobre el futuro del delantero.
Mientras espera una definición, el Consejo de Fútbol también trabaja en otras alternativas para no depender de una sola negociación. El objetivo es cerrar cuanto antes la llegada de un atacante que pueda competir por un lugar en el equipo y cubrir la ausencia de Bareiro durante la segunda parte de la temporada.
En ese contexto apareció otro nombre importante. Según reveló Martín Costa en ESPN F12, Juan Román Riquelme se comunicó con Luciano Gondou, actualmente en el CSKA de Moscú. El delantero vería con buenos ojos regresar al fútbol argentino y vestir la camiseta de Boca, aunque la negociación tampoco se presenta sencilla debido a las pretensiones económicas del club ruso.
Con el cierre del mercado cada vez más cerca, Boca mantiene abiertas ambas gestiones y evalúa cuál de las dos operaciones tiene mayores posibilidades de concretarse. La búsqueda de un centrodelantero se transformó en la principal prioridad del club, aunque la fuerte competencia internacional amenaza con complicar los planes de Riquelme y Arruabarrena.
