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Mercado de Pases

Riquelme fue tajante: Boca no abonará lo que exige Marsella por Rulli

9 millones de dólares, el precio que rompió las negociaciones

Rulli
Rulli

(ARGENTINA) La posibilidad de que Gerónimo Rulli se convierta en refuerzo de Boca Juniors quedó prácticamente descartada. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme tomó la decisión de no avanzar en la negociación luego de conocer la cifra exigida por el Olympique de Marsella, que pidió cerca de 9 millones de dólares por el arquero argentino.

En el club de la Ribera fueron claros respecto del límite económico: no están dispuestos a realizar ese tipo de inversión por un arquero en este mercado de pases. La postura interna es firme y responde a una política de manejo financiero que prioriza evitar desembolsos elevados, incluso en puestos considerados estratégicos por el cuerpo técnico.

El monto solicitado por el conjunto francés terminó siendo el principal obstáculo. Más allá del interés futbolístico en Rulli, en Boca consideran que la operación no encaja dentro de los parámetros actuales del mercado, lo que llevó a dar de baja la alternativa sin abrir una negociación formal de mayor profundidad.

La postura de Boca fue determinante para dar por caída la operación

La dirigencia xeneize sostiene desde hace tiempo un criterio claro en materia de incorporaciones: no comprometer las finanzas del club con transferencias de alto costo. En ese marco, la cifra exigida por Marsella fue interpretada como fuera de alcance, lo que aceleró la decisión de descartar el fichaje.

Si bien el cuerpo técnico había evaluado al arquero como una opción de jerarquía, la diferencia económica resultó insalvable. En Boca entienden que cualquier avance requería una reducción significativa del precio o un cambio sustancial en las condiciones de la operación, algo que no ocurrió.

La necesidad de reforzar el arco sigue vigente, especialmente por la búsqueda de mayor regularidad en el puesto. Sin embargo, la dirigencia ya comenzó a explorar alternativas más accesibles en otros mercados, tanto locales como internacionales, aunque sin el mismo nivel de jerarquía que representaba Rulli.

En ese contexto, la negociación quedó prácticamente cerrada. Solo un giro inesperado podría reactivar las conversaciones, pero en el club consideran que el escenario está definido y que no habrá cambios en la postura económica adoptada.

De esta manera, Boca vuelve a ajustar su planificación en el mercado de pases, con la premisa de sostener el equilibrio financiero incluso cuando aparecen oportunidades de nombres de peso. El caso Rulli deja una señal clara: si el precio no encaja, la operación no avanza.